Lo reconozco, la costumbre me pegó. Me alcanzó y me pudo tocar. Mi alma se sintió, se recordó de las promesas a la vida. A mi vida y a otra vida.
Menester es respetarme, si no nadie lo hará. Es por ello que hoy, que estas lejos de mi. Al fin, después de meses largos como nunca, estas fuera de aquí. No te quiero volver a ver, no me interesa saber de tu enfermedad, sea mental o de verdad.
Es por ello, que solo quiero estar. Por siempre hoy quiero estar solo. En este ciclo sin serlo, me comprometo a terminar de desintoxicarme de tu olor, carne e impulsos. Un golpe a medias, que me recuerda el camino que marqué y el que de la misma manera debo seguir.
Hoy estas lejos de mí, así te quiero saber. No quiero tenerte donde tu aroma me pueda impulsos crear. No quiero saber de ti, es tiempo de recordar que enfermo no quiero estar.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Acto Final
Suenan los reflectores. Es hora de empezar. La obra empezó meses atrás, tú sabías bien a que jugabas. Yo por mi parte, una idea vana tenía nada más. Empecé actuar a tu lado, tu actuación fue digna de una gran tragedia. No para mi, si no para tu pobre alma y tu personalidad.
Padecí emociones viejas. Excitación, ansiedad por momentos incluso cariño por ti. Pero siempre iba hacia un lugar donde tú misma sabias que íbamos a llegar. Tu guion de memoria repetías.
Una cosa no sabias, la escapatoria no formaba parte de tu actuar. El último acto forma parte de mi paciente silencio y de mi asco por tu estado de mujer mentirosa. Mi escapar estuvo lleno de emociones, ninguna de ellas fue verdad.
¿Mi corazón me duele? No. ¿Te amo? No. ¿Te quise? No. ¿Siempre lo supe? Claro.
No sé de verdad si desearte suerte, me tiene sin cuidado. Busca un camino que quieras seguir ensuciando. Tu cuerpo se consume, la carne se pudre pero tu cabeza seguirá mal, mal y peor. Pobre de ti. Pobre estúpida que no supiste al final actuar.
El acto final formó parte de mi mentira, mi prestigio puedes tú creer haber derrotado. Que importa, si tú no me importas.
Jugamos a tirar, a dar -Y como dijo Nacho "Y Yo soy mejor...."
Padecí emociones viejas. Excitación, ansiedad por momentos incluso cariño por ti. Pero siempre iba hacia un lugar donde tú misma sabias que íbamos a llegar. Tu guion de memoria repetías.
Una cosa no sabias, la escapatoria no formaba parte de tu actuar. El último acto forma parte de mi paciente silencio y de mi asco por tu estado de mujer mentirosa. Mi escapar estuvo lleno de emociones, ninguna de ellas fue verdad.
¿Mi corazón me duele? No. ¿Te amo? No. ¿Te quise? No. ¿Siempre lo supe? Claro.
No sé de verdad si desearte suerte, me tiene sin cuidado. Busca un camino que quieras seguir ensuciando. Tu cuerpo se consume, la carne se pudre pero tu cabeza seguirá mal, mal y peor. Pobre de ti. Pobre estúpida que no supiste al final actuar.
El acto final formó parte de mi mentira, mi prestigio puedes tú creer haber derrotado. Que importa, si tú no me importas.
Jugamos a tirar, a dar -Y como dijo Nacho "Y Yo soy mejor...."
A manera de lluvia
De su misma manera te comportas. La imploro al cielo y se niega. Hoy muchos días después de bramar por la misma aparece forma repentina, abrupta y arría mi vida por fin. Mi cabeza se siente fría pero los pies me siguen quemando.
Me quema como tu ausencia, tu impertinente ignorar y tu intempestivo actuar. Como la lluvia de comportas, esa manera prefieres y así es como me esquivas.
A manera de lluvia te mueves, nublas mi cabeza. Te vas cuando deseas y luego aparece el sol. Aun así amo la lluvia, amo su manera y amo tu ignorar. En mi tragedia me siento frio, placido y en silencio.
A manera de lluvia te presentas, me nublas la mirada y nada más puedo ver que la lluvia. La lluvia refresca; mi cabeza enfría y me quema los pies.
Me quema como tu ausencia, tu impertinente ignorar y tu intempestivo actuar. Como la lluvia de comportas, esa manera prefieres y así es como me esquivas.
A manera de lluvia te mueves, nublas mi cabeza. Te vas cuando deseas y luego aparece el sol. Aun así amo la lluvia, amo su manera y amo tu ignorar. En mi tragedia me siento frio, placido y en silencio.
A manera de lluvia te presentas, me nublas la mirada y nada más puedo ver que la lluvia. La lluvia refresca; mi cabeza enfría y me quema los pies.
martes, 24 de mayo de 2011
Amor Daltónico

Primero el gato pensó “No aparece ella esta noche. No está ni creo que vendrá. Luna, ¿donde estas mi Luna?. Aunque unos te vean de una forma, para mi eres única. Eres mía sin poderte tener. Eres mía sin a tu lado poder yo verte”. –El tiempo siguió pasando, definitivamente esa noche la Luna no aparecería para el gato. Paso en vigilia hasta entrada la madrugada, el fastidioso sol por oriente se vio aparecer y entonces, resoplando dijo “Ese sol, tan venenoso; anuncia mi retirada y el nacimiento de mi sueño. Ni siquiera puedo verla en mis sueños, puesto que al descansar el aparece en mi cabeza. Esta noche ella si vendrá, me quiere ver y quiere que estemos juntos”.
El gato observó detenidamente, sintió como se erizaba poco a poco; sabia que algo sucedía. Su pupilas se dilataron como al cazar. Hipnotizado estaba ya, nada podía hacer. “Ohhh Luna, tanto tiempo te espero y nunca apareces. Las noches cuando estas mi mirada no puedo retirar. Tu belleza me dice que solo a ti te puedo amar. Aunque me dicen que eres malvada, que de mi nada quieres saber, yo solo te quiero amar. Oh Luna, ¿porque es que no me quieres nunca hablar? Me dicen que tu color es más claro, no me importa el color que veo, eso es lo que amo. Siento tus brazos sobre mí, siento que me ves y me besas. No comprendo la estupidez de la distancia; si incluso los días que no te veo; no puedo dejarte de amar. ¿Luna? ¿Algún día podrías siquiera darme una palabra? Espero que tu algún día a mi me puedas amar.”
El sol volvió aparecer y la luna siguió camino hacia occidente. El gato una vez más vuelve a dormir, esperando que un día el corazón de la Luna pueda el tener.
lunes, 23 de mayo de 2011
Joya de Madrugada
¿Quién más si no tú?
Me puede despertar a la mismísima hora de la aurora. Con un beso que llega a estremecer mi cielo y el placer de mi sueño. Después de ellos el odio aparece ante el mismísimo descanso.
¿Qué acaso mi cabeza esta trucada? ¿Qué acaso una promesa es para romperla?
Solo se una cosa mujer de ojos imposibles, figura risueña y fundadora de un tercer género. Eres la apología de la perfección.
¡Tu cabello mi frustración!
Es imposible determinar que hechizo invocaste. Imposible saber cuánto furor causaste. Es menester por otra parte; hacerte saber que la mediocridad de tus amores no tiende a ser culpa tuya ni de los mortales.
La culpa es del tiempo, espacio y en quienes pretendes lograrlo.
Como un pájaro encuentra su pareja, no pretendas estar entre animales. Tu lugar es junto al mío mujer de ojos imposibles. Mi pecado es mi abnegación como regalo, el tuyo tu falta de dirección.
Mujer de ojos imposibles, ¿acaso no puedes encontrarme?
Me puede despertar a la mismísima hora de la aurora. Con un beso que llega a estremecer mi cielo y el placer de mi sueño. Después de ellos el odio aparece ante el mismísimo descanso.
¿Qué acaso mi cabeza esta trucada? ¿Qué acaso una promesa es para romperla?
Solo se una cosa mujer de ojos imposibles, figura risueña y fundadora de un tercer género. Eres la apología de la perfección.
¡Tu cabello mi frustración!
Es imposible determinar que hechizo invocaste. Imposible saber cuánto furor causaste. Es menester por otra parte; hacerte saber que la mediocridad de tus amores no tiende a ser culpa tuya ni de los mortales.
La culpa es del tiempo, espacio y en quienes pretendes lograrlo.
Como un pájaro encuentra su pareja, no pretendas estar entre animales. Tu lugar es junto al mío mujer de ojos imposibles. Mi pecado es mi abnegación como regalo, el tuyo tu falta de dirección.
Mujer de ojos imposibles, ¿acaso no puedes encontrarme?
La Carta
Diciembre 2010.
Hace casi un año que las estrellas no se plantean influenciar tu camino provocando admiración en mi observar y deseo de mi pesar.
Hace más de un año; querida amiga que una nube oscura impide a tu inteligencia pasar.
Mas es de reconocer que, no eres –ni de suerte, ni de casualidad o causalidad- de ser la primera en sufrir –y gozar también- dicho momento que tan bueno o malo pueda ser; dependiendo si y solo si de la voluntad que se tenga de transformarlo.
Ignorando el hecho que me has provocado la peor de las faltas –de momento- es de reconocerte la precaria voluntad de negarte mi alma, tiempo y palabras a pesar de tu siempre “voluntuosa” involuntad de escucharme.
Es entonces a mi muñeca sin alma. Mataste la mía con tu caminar. Quisiste ignorar que me ignoraste. Te adoro, seré siempre tuyo; puedes darle gracias a Fritz.
Tus errores son mis pecados por aceptarlos. Mi estupidez es hacerte un Ditirambo a la belleza y tu perfección. El estúpido soy yo, tú solamente naciste sin alma.
En la muerte de la mía encontré mi tragedia, te encontré a ti y por ello todos los días doy gracias. Al matar mi alma pude volver a nacer.
¡Mi querida muñeca, mí querida amiga mi alma tienes tú!
Hace casi un año que las estrellas no se plantean influenciar tu camino provocando admiración en mi observar y deseo de mi pesar.
Hace más de un año; querida amiga que una nube oscura impide a tu inteligencia pasar.
Mas es de reconocer que, no eres –ni de suerte, ni de casualidad o causalidad- de ser la primera en sufrir –y gozar también- dicho momento que tan bueno o malo pueda ser; dependiendo si y solo si de la voluntad que se tenga de transformarlo.
Ignorando el hecho que me has provocado la peor de las faltas –de momento- es de reconocerte la precaria voluntad de negarte mi alma, tiempo y palabras a pesar de tu siempre “voluntuosa” involuntad de escucharme.
Es entonces a mi muñeca sin alma. Mataste la mía con tu caminar. Quisiste ignorar que me ignoraste. Te adoro, seré siempre tuyo; puedes darle gracias a Fritz.
Tus errores son mis pecados por aceptarlos. Mi estupidez es hacerte un Ditirambo a la belleza y tu perfección. El estúpido soy yo, tú solamente naciste sin alma.
En la muerte de la mía encontré mi tragedia, te encontré a ti y por ello todos los días doy gracias. Al matar mi alma pude volver a nacer.
¡Mi querida muñeca, mí querida amiga mi alma tienes tú!
Indicios de una Carta I
Sutileza en su creación;
mesura en la elaboración.
Exaltación en su presentación,
todo ello genera excitación.
***
Pero sobre todo una apología,
para mis ojos que te observan
y la forma en que te representan.
¡Maldición de animal!
mesura en la elaboración.
Exaltación en su presentación,
todo ello genera excitación.
***
Pero sobre todo una apología,
para mis ojos que te observan
y la forma en que te representan.
¡Maldición de animal!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)