sábado, 21 de agosto de 2010

Mujer sin palabras

Te reconocí en la misma hora de los insultos del alma.
Llegue admirar tu forma tan pronta, irrisoria, instintiva y poco difícil de hacerme odiar.
No son más que estas pocas líneas que te pueden dar al menos un reconocimiento de tu condición, una sucia condición.
¡Y tu estado es permanecer sin mis palabras, por toda una eternidad!
No puedo odiar quien soy, odio de manera tan fácil en quien tu me puedes convertir.
Tómese nota, léase la misma; pues es el poema que nunca más se ha de pronunciar.
Mujer sin palabras por siempre serás.

Dama de Oro...

Un aura espectacular que paraliza corazones y si no lo hace; vuelve al oído capaz de escuchar a la bomba de vida humana.
Un aura dorada que únicamente puede ser catalogada de oro; un rostro que irradia brillantez. Venus, Afrodita han acordado posar en su ser por un tiempo tan irrisorio llamado “vida humana.”
¡¡Lo triste del caso no es la dificultad de alcanzar dicho oro; tremendo y suculento manjar!!
Lo triste que rodea a Venus, Afrodita; es el olor a carroña que despide; los buitres y otros animales irracionales buscan en ella el poco evolucionado y efímero placer sexual; y uno más desarrollado como el ego.
Sin saber que la verdadera belleza de una Diosa radica, no precisamente en la cascara dorada; sino en la brisa dorada que irradia su personalidad y propia esencia.

Bella, inútil y torpe Dama de Oro.

lunes, 9 de agosto de 2010

Odio por el espacio geográfico, cultural y social

El odio se acrecienta día a día así como Fritz; mi maestro Fritz dijo que “el simple hecho de tener un alemán me da indigestión”. (Ecce Homo)
Es entonces que veo, que mira mi ser las cosas y los seres que me aborrecen; por no decir precisamente el humano. Ser tan bullicioso que todo lo que quiere lo tiene y lo destruye. (Por ejemplo recursos naturales, la factura aun no ha sido pasada en su totalidad)
El trato, el movimiento y la ejecución de los actos hacia sus semejantes; es tan estúpido, irrisorio y al mismo tiempo triste; ¿es que el humano ha perdido el rumbo? ¿Es que alguna vez fue capaz de tenerlo?
Qué razón tenía entonces el Filólogo que se convirtió en uno de los pensadores mas influyentes del siglo XX y por consiguiente en este espacio de carne que lleva por nombre el mío, llegó a incidir tanto que lo tiene apologizado en un nivel que se pretende alcanzar, que razón tenía entonces a la hora de odiar a una de las culturas que ante el ojo “critico” moderno fue una de las mas prominentes desde los mismos griegos.
Y ahora, hoy no se observa una dirección de mis coterráneos- aunque no tiendo a encontrar una sola característica de los mismos en mi persona; no hay algo que me indique que somos en efecto, coterráneos- donde solamente dejan ganas de dejarlo todo y nunca más volver en un plano físico.
La construcción, la edificación social en la que se encuentra un aspirante a dionisiaco y filólogo pareciese que no tiene bases; y si en dado caso las tiene no me son suficientes, es más; me resultan asquerosas y ofensivas.
El odio no ha hecho más que empezar y luego de empezar solo queda más remedio que alimentarlo, al tenerlo propiamente construido alejarse y odiar a la distancia.
¿Qué hubiese hecho Fritz?
Tomamos el ejemplo planteado en “He aquí al hombre” y no se tomará en cuenta consejo conciso, se tomará un consejo basado en pensamientos propios, evitando así que su misma estatua- que tanto admiro- llegue siquiera algún día a dañarme.

Inexistentes lectores, esperar la continuación de un aforismo que ni de lejos (al menos no en estos proximos 50 años) será tomado en serio....

lunes, 26 de julio de 2010

Estado: Enfermedad

Tolstoi en su obra “El Diablo” expuso que, “loco es aquel que ve síntomas de locura en otros, mas no es capaz de encontrar dichos síntomas en sí mismo”
Pues bien; lo mismo puede suceder entonces con el enfermo.
Es más enfermo aquel que niega la enfermedad en sí mismo, que aquel que ya emprendió un proceso “deconstructivo” hacia su salud.
Incipiente salud puesto que; al entrar en proceso deconstructivo, pierde todo sentido -o bien tono- de lucidez y al finalizar dicho proceso saldrá a la luminiscencia la enfermedad en todo su esplendor.
¡Un paso hacia adelante, un paso hacia la deconstrucción!

domingo, 18 de julio de 2010

Esquizofrenia

Llega a caracterizarse como trastornos mentales que tienen como efecto una mala interpretación o bien, una distorsión de la realidad. Hasta incluso alterar la ejecución de las acciones del humano; perder interés en una o varias metas y claro, una disfunción social.
Entonces ¿Qué personas son las que padecen no una, muchas veces o durante toda su vida, de esquizofrenia?
¡Que importan los demás! ¡Inferiores seres con muy pequeños y casi inexistentes indicios de alma!
Hablemos de aquel que sea capaz de reconocer dichos síntomas en su existencia. Rápidamente me sentí identificado como un enfermo capaz de reconocer dicha enfermedad pedir ayuda para sanar la misma.
Qué triste, que vacio que duro es llegar a la “deconstrucción” de una realidad, de una cosa, de un algo, de una persona, de cualquier verdad deconstruida en mentira. Lo más duro de todo ello no puede ser reconocer la enfermedad, aunque puedan ser muchos años para poderla ver de esta manera; lo más duro tiene que ser (y lo es en efecto) en iniciar la destrucción y una muy lejana construcción de ese verdad convertida en mentira.
La mente no está lista para asimilar dicha mentira, para encontrar todo punto de debilidad, de asco abrupto y de tan incipiente encanto.
El problema de la esquizofrenia no radica en reconocerla como tal, sino en poder deconstruir con el mayor tiempo posible, tomando respiros y siendo frio a dicho análisis. Luego, destruir con la mayor brevedad posible, puesto que no existe razón alguna para la contemplación luego de que los puntos rácanos e innecesarios han sido desenmascarados.
¡Qué fácil ha de ser la vida para los pobres imbéciles que no reconocen su enfermedad!
¡Jamás tendrán frente a si a la temible deconstrucción!
No todos son espíritus libres.

sábado, 10 de julio de 2010

Seguir el camino...

Y ya nada te satisface, nada buscas, no te buscas, simplemente es el momento de iniciar el viaje. Para encontrar el punto en éxtasis del “apnea” diario es necesario emprender poco a poco el sumergimiento hacia lo oscuro y desconocido.
No se puede llegar hacia esa montaña sin emprender un largo, extenuante, decepcionante, - en muchos momentos- viaje que poco a poco te nutre de enseñanzas que te dirán en la cima: “Si ese fue tu camino, fue el correcto, pero nadie te siguió y en ningún momento se molestaron en seguirte...”
¿Palabras rimbombantes sin sentido alguno? ¡Enfermo iluso! Mi Zoroastro tal vez se le olvido decirme que “Los espíritus cercenados o atrapados no pueden, no ven esa pasión que los podría liberar, esa pasión que los haría emprender su camino para poder dar a luz o bien, llegar a ella.”
Que pobreza de alma, que falta de espíritu. ¡Inexistencia de libertad! Falta de voluntad no es lo que no se encuentra aquí, el primer paso es el desterró. Una frialdad acompañada de un aislamiento físico y mental. ¡Un aislamiento metafísico!
El Ser por el momento es incapaz de descifrar si el aislamiento, será únicamente mental o físico. Ambos requieren valor incalculable; pero tal vez, solo tal vez el aislamiento físico y terrenal sea la respuesta de todo ello. Tal vez con el mismo se pueda conseguir el aislamiento metafísico. ¿Lograr el eterno retorno? ¿Por qué no? ¿Dónde inicia el camino?
“Llamando las cosas por su nombre verdadero”

viernes, 2 de julio de 2010

Individuo

Y es que nada está sujeto a todo. Es que esa maldita felicidad no depende de sí misma para ser plena y en efecto hacerte eso; feliz. Ni siquiera el Ser mismo puede crear esa indefinida eternidad para que la felicidad sea plena. ¿Por qué? Porque vive en donde ser ermitaño no es permitido, donde la individualidad no le corresponde a ser el, de sentirse el mismo.
La humanidad habla de individuo que nunca llega a ser si quiera individual. ¿Individual donde? ¿Cuándo? ¡¡Utopía, mentira!!!
Porque bien, eres adolescente; no tienes lo que te tendrían que haber comprado tus progenitores, porque los ojos que te tienen que ver -según tu sentir- no te ven, ni te desean ver, ni saben que eres lo que tiene que ser.
Porque de niño eres un saco que aspira todo lo que le pongan enfrente, porque te complacen tus caprichos, tus malformados caprichos. ¿Y cuando no los cumplen? Llegas a la hecatombe plena, dolor sincero por la inexistencia de la satisfacción de tu “necesidad”. Patético.
En adultez tu felicidad no puede ser plena si tus objetivos, si tus logros no son lo suficiente logros para los que te ven, te dieron, te conocen o siquiera comparten genealogía hasta en todos los grados habidos y por haber. ¿Y qué pasa con los que no son hoy; pero el día de mañana te van a criticar tus logros? Exacto, la misma genealogía que será TU genealogía en años posteriores, pondrá en tela de juicio tus objetivos logrados y de qué forma fue que los conseguiste. Deprimente. Una mierda.
Hasta la forma que llegues a inculcar tu pensar, sentir y quizás, si se te permite tus valores, te será recriminada por la forma como lo cultivaste. ¿Vale esto la pena? De verdad, honestamente y ciegamente, ¿crees que lo vale?
No tienes como individuo individual UNO siquiera UN solo objetivo, todo está supeditado a una maquina, que crea lo que quiere- y te ha querido crear a ti- cuando lo considera necesario. En esa máquina salimos todos, entramos todos constantemente; esa máquina que es tu entorno, es tu todo, que todo es tuyo pero, ¿Quién te dijo siquiera que algo de todo eso te pertenece? ¡Iluso!
¿Qué hacer? No convertirme en herramienta del contexto- de la maquina- que está dispuesta a seguir creando nuevos y frescos “individuos”, para luego trazar sus objetivos, crearles la felicidad temporal- mientras ellos consideraran estar seguros que esta dependerá solo y exclusivamente de ellos- además de crearles berrinches-avalar los berrinches- así de manera placida, “conseguir” tus objetivos, cerrar tu circulo. Abrazar la muerte con el sentimiento que tu vida, nunca fue tuya.
Lo peor de todo habrás creado el mismo sentir y pensar-si es que son capaces de darse cuenta- que un día te hundió donde jamás quisiste haber estado. Tu (mi) solución para no reproducir la falsa idea de la “felicidad depende de ti mismo” será dar por terminada tu genealogía, evitar sufrimiento futuro- a ti y a los “tuyos”- tratar trazarte un solo objetivo, TU objetivo. Liberarte de esos ojos que no te vieron, del regalo que no te dieron y del no fui capaz de alcanzar el éxito. Mi pensar ya es mi éxito.