lunes, 15 de marzo de 2010

Siento que quiero, querer sentir...

Quiero estar contigo vistiendo tu cuerpo con mis manos.
Te quiero dar el trago de mi boca todas las tardes
Quiero amarte toda la vida y sobre todo nunca lastimarte
Quiero soñarte todas las noches
Quiero acariciar tu espalda con mis yemas, sintiendo el momento en que tu piel se eriza al saberte mía
Quiero poseerte hasta que tu ser llegue a esfumarse en el mío
Quiero escuchar la lluvia desde tu abdomen
Fumar un cigarro y verte dormir, fumarme tus sueños hacerlos míos
Saborear tus muslos mientras me duermo en ellos
Provocar una explosión dentro de ti, regalarte las perlas más bellas del mundo, comerme tu mundo.
Quiero aparecer al atardecer, desaparecer al amanecer
¡Simplemente quiero, sentir mi Sentir!

sábado, 13 de marzo de 2010

Impertinencia anunciada, Impertinencia Sublime

“Ella se convierte en una obsesión….” Menciona Nacho Vegas, tremendo aprendiz de Sabina (¡menudo aprendiz de brujo!), se acaba de dar cuenta el Sapo que tocó fondo, como buen Sapo este se dispone a planear la escalada. ¡Tremendo paso, increíble, espectacular!!
La Impertinencia, una vez más, hace su aparición esta vez, de un modo anunciado. La Impertinencia esta vez ha sido provocada, se sabía que en cualquier momento podría intensificar los ataques y en efecto, hecho esta. Pero, un momento esta Impertinencia tiene un sabor dulce, ¿futura realidad?
Un sueño diferente, de los más fuertes con el contenido más fuerte, pero los más espectaculares, espectacular; simplemente impresionante. Recuerdo, del primer encuentro, la forma de las caricias, el sentimiento que enciende el rincón más profundo del ser. Toda una elegancia a la hora de besar. Es la “falsa” conciencia que se diluye poco a poco, primero a creerlo luego, a ejecutarlo. Paso a paso. Se ha convertido en una abrupta sublime Impertinencia, ha llegado la hora (sin llegar) de escalar El Pozo. El Sapo se vuelve el dueño del Pozo. Pero todo como siempre deseando que el infortunio para terceros se vuelva en una cálida fortuna para terceros, aunque sea como siempre, Tarde.

martes, 2 de marzo de 2010

El Sapo que cae en el Pozo

Los caballeros de la Quema, tienen una canción, que describe cómo se siente el Sapo, como muchos otros en muchos y determinados momentos de la vida. ¿Porque no decir siempre se siente así el Sapo?
El Sapo, sin darse cuenta cayó en un Pozo sin fin hace 7 años, 10 años o 20 años. Y lo sorprendente es que nunca, nunca; es decir nunca llega el momento de caer de manera definitiva en agua o en un pozo vacio donde la vida del Sapo se verá extinguida para siempre.
Pero, ¿Por qué no llega nunca la caída final? ¿Es que el rumbo siempre será vagar por un pozo sin fondo, o es que el Sapo no se ha percatado que puede sujetarse de una pared e iniciar la escalada, o es que el Sapo no sabe que todo es un juego de su mente y el pozo tiene fin, es el Pozo conquistable? ¿Lo es??
Ha sido tan grande el orgullo del Sapo de no querer escalar el Pozo, ha crecido tanto el Pozo que no sabe si aún está a tiempo de poder salir de él. Pero por más que sea el tiempo, que cae dentro del Pozo aún ve la salida, solo un poco más lejana que el primer día que cayó dentro del Pozo.
La indiferencia del Pozo (si es que es eso) y la esperanza del Sapo siempre estarán tomadas de la mano, uno no queriendo ver al otro de manera reciproca, en fín un cuento de nunca acabar, aunque el Sapo logré salir el Pozo siempre estará ahí y el siempre seguirá cayendo poco a poco, como ese día, como hoy y como mañana. Los errores deliciosos no siempre se dan, no siempre la princesa besa al Sapo. El Sapo adopta “la falsa conciencia de clase” sabiéndose siempre Sapo y el Pozo, no hace más que agravar el problema y el Sapo más que torpe siempre lo permitirá.

lunes, 1 de marzo de 2010

Un Desastre Manifiesto que, Mata o Muere

La condición masculina es muy bien estudiada y definida por el Maestro Joaquín Sabina.
Pero la condición humana es incluso más oscura, tenebrosa, maquiavélica y misteriosa…un caso muy específicamente enorme. Esto lo aborda muy bien, según mi persona, Nacho Vegas. Un cantante, no tan comercial por no decir nada comercial. Que con canciones, como “Un amor teórico, Morir o Matar, Monduber” de su nuevo disco, se anima a poder decir cosas, que realmente a los seres humanos nos cuesta. O por lo menos nos da un pavor terrible, en fin dice la verdad 100% recomendado, Nacho Vegas “El Manifiesto Desastre” mil veces recomendado.
A continuación dejamos la mejor canción, en mi punto de vista del disco. Morir o Matar. Simplemente Espectacular.

domingo, 28 de febrero de 2010

Sucia pasión y los sueños impertinentes

Siempre se presentara de la manera más abrupta posible y nunca de la manera más placida.
En la búsqueda de la tranquilidad y de la certeza sobre todo; de que todo está bien, justo donde tiene y con quien tiene que estar. De repente no es así. Al levantarse de la cama, justo en la madrugada, se sabe que al despertar deberás buscar la escala Ritcher para darte cuenta, si solo fue un sueño, o bien; un deseo reprimido desde lo más profundo de tu ser.
Sabes perfectamente, que tiene que ser un secreto “nadie lo puede saber”. Pero es hacia el primer lugar donde envías la información. La escala, poco a poco la empieza a manipular quieres que ascienda, deseas una gran Hecatombe,
Esa pasión, ese sueño, esa otra realidad TU SOLAMENTE TU la has creado, eres el benefactor de que crezca, de sentirla dentro de tu ser, no es ella; jamás ha sido ella.
Las palabras, para definir eso, esa pasión, esa sucia pasión no se dan, o realmente ya hinchada la burbuja, inicias la marcha atrás. ¿Porque? El creador de la sucia pasión y el “alter ego” creador de la Impertinencia se esconde, estas solo. ¡Cobarde!!!
Pero, la malvada y siempre maquiavélica impertinencia da resabios de su existencia, lo malo; reconoces es que esa impertinencia te puede sepultar dentro de dos tumbas, dos tumbas.
La impertinencia aguarda el momento Imperfecto, pero deseas el momento Perfecto, claro todos queremos ese momento perfecto para convertirnos en el humano, que simple y sencillamente obedezca el llamado de la naturaleza, el instinto.

sábado, 27 de febrero de 2010

EL Diamante y el (El) Lapidario


En un fondo rojo las flores resaltan mucho más y el diamante del ser parecía nunca apagarse.
Eres la presea más deseada y a la vez mas desechada; la belleza del diamante no se ve, es el fondo rojo; el vestido rojo que llama la atención y las ganas de tomar un sorbo de tu sangre, de tu dulce, joven y hermosa sangre.
En tu intención de pintar el mundo de tu rojo has entregado el Diamante, con la única intención que este sea pulido, cortado en lados iguales; intentando alcanzar la perfección; pero un vendedor de Diamantes no es el Lapidario.
El objetivo es no es perfeccionar y hacer brillar al Diamante, el objetivo es tenerte a su merced y quitarte el rojo y así; solo así poder beber toda la sangre. Con esto poco a poco tu Diamante, pierde valor, color y su mero significado. El trofeo es el Rojo, ardiente y temporal pero espectacular rojo.
No sabes, que bien el Lapidario espera su momento, ese momento llegará y al tener el Diamante en sus manos, hará los cortes más precisos que jamás haya hecho en su vida de Lapidario. Muchos Diamantes se encuentra un Lapidario en su vida, pero tiene una oportunidad de hacer su mejor trabajo, donde el tiempo se convierte en el cuadrante necesario para detenerlo tomando el molinete de sus experiencias y cualidades para mover el Diamante a donde le sea necesario.
Pero como todo Lapidario, toca y retoca el Diamante para dejarlo a un lado y entregarlo (venderlo) a alguien, que no va saber que el “trabajo artesanal” tiene el mismo o más valor que el cognoscitivo.
De igual manera El Lapidario de tu vida, de tu ser y tu Diamante no podrá estar toda la vida tocando y retocando, pero no habrá otro que te toque, te haga sentir y te haga ver como lo eres, como un autentico Diamante. Hasta que se manifieste la tota y misma naturaleza humana, existirá otro Diamante no tan brillante, no tan grande, no tan espectacular que te hará bajar del cuadrante, el tiempo ya no es tuyo; ya no brillas igual. El brillo se extinguió.

J. Joaquín Sagastume

viernes, 26 de febrero de 2010

Fisiocracia, carroñeros y Filología

Te carcome, te hace ser egoísta…
Nunca los ves y cuando los ves; pues claro, son simples y hasta rabiosos extraños. La mirada inocente de hace años ha cambiado, la felicidad en esos ojos ha desaparecido. Simplemente esperan un soplido de la muerte; para que las hienas se abalancen sobre el cadáver que yace pero que deja mucho de dónde tirar, morder y del que todos los días jadeas, esperando que hoy se de ese soplido.
Ahora esa mirada no habla es muy silenciosa, sigilosa hasta cierto punto, así sea que se encuentran tertulias, bromas o mímicas de por medio. No te das cuenta, no se dan cuenta esa mirada está ahí, no pertenece al Gran Hermano, es la mirada del filólogo del ser, aunque no se dan cuenta ya es un filólogo. Se asquea, le repugna la espuma que cae de sus bocas, de tu boca que cuando los “textos” son expuestos para que los hienas y buitres puedan rondar, para percatarse de que el soplido; está muy cerca.

La hiena desde cerca, se deja entrever, a carcajadas falsas e hipócritas le habla al búho, diciéndole entre risas, que de verdad le respeta y admira sus funciones. Claro, le admira su bello plumaje que ha adquirido con el tiempo. El buitre, desde lejos, se deja ver únicamente cuando el búho está enfermo, esperando de una vez por todas dejarse ir hacia el cadáver. El filólogo, puede ver lo que el búho, ya con el tiempo no puede distinguir. Prefiere no hacer comentario a lo que ve, simplemente ver, pasar y dejar; en definitiva aplica la frase de Jean-Claude Marie Vicent de Gournay, laissez faire, laissez passer. Ya tendrá que aparecer la “mano invisible” de Smith, haciendo justicia.
El filólogo no espera premio por sus observaciones, no le corresponde a dicho personaje tomar la justicia, es en este caso a Smith (La vida) quien se encargara, que por una vez aparezca la Mano Invisible.

laissez faire, laissez passer