Diciembre 2010.
Hace casi un año que las estrellas no se plantean influenciar tu camino provocando admiración en mi observar y deseo de mi pesar.
Hace más de un año; querida amiga que una nube oscura impide a tu inteligencia pasar.
Mas es de reconocer que, no eres –ni de suerte, ni de casualidad o causalidad- de ser la primera en sufrir –y gozar también- dicho momento que tan bueno o malo pueda ser; dependiendo si y solo si de la voluntad que se tenga de transformarlo.
Ignorando el hecho que me has provocado la peor de las faltas –de momento- es de reconocerte la precaria voluntad de negarte mi alma, tiempo y palabras a pesar de tu siempre “voluntuosa” involuntad de escucharme.
Es entonces a mi muñeca sin alma. Mataste la mía con tu caminar. Quisiste ignorar que me ignoraste. Te adoro, seré siempre tuyo; puedes darle gracias a Fritz.
Tus errores son mis pecados por aceptarlos. Mi estupidez es hacerte un Ditirambo a la belleza y tu perfección. El estúpido soy yo, tú solamente naciste sin alma.
En la muerte de la mía encontré mi tragedia, te encontré a ti y por ello todos los días doy gracias. Al matar mi alma pude volver a nacer.
¡Mi querida muñeca, mí querida amiga mi alma tienes tú!
lunes, 23 de mayo de 2011
Indicios de una Carta I
Sutileza en su creación;
mesura en la elaboración.
Exaltación en su presentación,
todo ello genera excitación.
***
Pero sobre todo una apología,
para mis ojos que te observan
y la forma en que te representan.
¡Maldición de animal!
mesura en la elaboración.
Exaltación en su presentación,
todo ello genera excitación.
***
Pero sobre todo una apología,
para mis ojos que te observan
y la forma en que te representan.
¡Maldición de animal!
Queriendo integrar, mejorar y relajar
Hoy inicio la aventura de intentar dibujar. Espero que con la disciplina necesaria para algún día no ser tan terriblemente malo. Infantil y malo. Espero gustarme y algún día a otra persona no desagrade mis intentos por dibujar. Aunque si sigue siendo terrible, al final es la felicidad propia que busco.
El lugar del sapo
Ya tiene imagen, una con demasiados tintes de niñez. Aunque la imagen infantil de su hogar no demuestra un dolor que nunca languidece para bien y para mal para el Sapo. Años atrás cayó en su pozo, no puede dejar de admirarlo y quererlo. No quiere salir de su tragedia. Dentro es oscuro, triste y frio; algo con lo que el Sapo siempre soñó.
Ya tiene una imagen su hogar, su lugar de estar. Su eterna tragedia.
Básico para la vida
Básico para la vida, tres colores. Un poquito de variedad la felicidad puede regalar. Y en los momentos de aburrimiento un dulce viento poder otorgar. Dibujar para cambiar y mejorar. Dibujar para recordad. Dibujar para tener una variedad en mi ser. Escribir y dibujar una manera relajante de escapar.
domingo, 22 de mayo de 2011
El sueño más dulce
Un impertinente despertar, la vida afuera no vale la pena sin ese sabor. Sabor que nunca he conocido. Y que solo con sentirlo en el Olimpo me sentiría, eso como un Dios que todo lo pudo.
La luz de un atardecer, jamás pudo de mi sueño desaparecer. No la quise hacer desaparecer. Tu piel se convirtió en la miel que mi boca deseaba. Tu cabello perfecto, como siempre lo soñé. No es tu físico con el que quería estar, no es tu físico con el que ese momento estuve, fue con la esencia de la mujer de los ojos imposibles.
Tu misma tozudez, tu prepotencia, tu enojo y tu carácter tan tierno es lo que yo quise poseer. El sueño siguió en el mismo atardecer ¿por qué será que tuvo que languidecer?
Solo se, que con esos ojos desnudos frente a mi puedo dejarme caer. Mi vida se puede apagar, porque contigo he estado ya. Amo tu cuerpo sin figura, amo tu personalidad deslumbrante. Amo lo que eres y lo que tu ser me provoca ser.
Quisiera que mi vida siempre fuese tu atardecer, que en tu atardecer de mis ojos quisieras beber.
La luz de un atardecer, jamás pudo de mi sueño desaparecer. No la quise hacer desaparecer. Tu piel se convirtió en la miel que mi boca deseaba. Tu cabello perfecto, como siempre lo soñé. No es tu físico con el que quería estar, no es tu físico con el que ese momento estuve, fue con la esencia de la mujer de los ojos imposibles.
Tu misma tozudez, tu prepotencia, tu enojo y tu carácter tan tierno es lo que yo quise poseer. El sueño siguió en el mismo atardecer ¿por qué será que tuvo que languidecer?
Solo se, que con esos ojos desnudos frente a mi puedo dejarme caer. Mi vida se puede apagar, porque contigo he estado ya. Amo tu cuerpo sin figura, amo tu personalidad deslumbrante. Amo lo que eres y lo que tu ser me provoca ser.
Quisiera que mi vida siempre fuese tu atardecer, que en tu atardecer de mis ojos quisieras beber.
Habilidad para cautivar
No se necesita de todo un párrafo para el corazón poder hacerlo sudar. Sudar de vergüenza, sudar de calor y porque no decirlo, sudar un poco de amor. Para ello se necesita la habilidad, el carisma que otro ser nos otorga.
Tú me dices que poseo la potestad, facultad y la habilidad de tu corazón hacer latir. No te creo, mas considero pues, un suave viento de amabilidad. Un premio de consolación.
Poca consolación desearte felicidad y tener empatía por tu vida primaveral. Que al día de hoy me llueve como quisiera que en mi país lloviera sin cesar. Me llueve por que así lo pedí, así lo quise y así lo querré. ¿Qué es un mundo sin tragedia? Nada pues, sin sabor ni color.
Es por mi tragedia, que me quedo con mi efímera consolación. El poder hacer palpitar tu corazón es un don que me debo reservar, creer y recordar. La habilidad para cautivar es lo único que me puede salvar.
Es la tragedia lo que elegí, es la tragedia lo que me hace vivir.
Tú me dices que poseo la potestad, facultad y la habilidad de tu corazón hacer latir. No te creo, mas considero pues, un suave viento de amabilidad. Un premio de consolación.
Poca consolación desearte felicidad y tener empatía por tu vida primaveral. Que al día de hoy me llueve como quisiera que en mi país lloviera sin cesar. Me llueve por que así lo pedí, así lo quise y así lo querré. ¿Qué es un mundo sin tragedia? Nada pues, sin sabor ni color.
Es por mi tragedia, que me quedo con mi efímera consolación. El poder hacer palpitar tu corazón es un don que me debo reservar, creer y recordar. La habilidad para cautivar es lo único que me puede salvar.
Es la tragedia lo que elegí, es la tragedia lo que me hace vivir.
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