viernes, 10 de junio de 2011

Mes

Primera semana, emocionado.
Digo que ya no importará
Segunda semana, perturbado.
A ella le sigue sin importar.

Los días transcurren, ese espejo me va a matar.

Tercera semana, el cansancio me derrota.
Parece que me vuelve a importar.
Cuarta semana, el anhelo me despierta.
He caído una vez más.

¡Ese desgraciado espejo no deja de verme!

Me hundo y no puedo respirar.
Me agrada vivir sin el aire.
El aire que no le importa.
Los días se pasan y llega el día de pago.

A ella le sigue sin importar.

Musas

A modo de inspiración no existen.
No se encuentran en un mundo terrenal
La prepotencia mortal las hace inexistentes.
La inferioridad fue hace siglos asumida.

Hijas de Zeus sin la propia divinidad.
No hacen lo posible por inspirar.
Mucho menos por existir.
Es por ello que atención no se les puede dar.

Las Musas, Ninfas en mi cabeza están
En el mundo terrenal de paseo vienen
De paseo se van
No conocen los valores ni el honor.

Es por ello que mis Musas, en mi cabeza están
Son solo una idea que alegría me da.
Las otras para la necesidad se encuentran.
Que bella es la tragedia de su inexistencia.

Esas Musas no vienen, ni vendrán.
Esas Musas solo en mi cabeza vienen.
Esas Musas de mi cabeza nunca se van.

Sin dejarla ir

Estarás por siempre sin la presencia física.
Sin que la materia haga su aparición.
Jamás podrás irte de aquí. Jamás dejare que te vayas.
No puedo estar sin ti. Esa idea me hace despertar.
Esa idea me hace querer mejor.

Aunque jamás se llegue a concretar me gusta tenerte conmigo.

La nostalgia me invade como día de noviembre.
Solo sé que nunca te irás.
Solo se que nunca te dejare ir.
Es por ello que te di me quiero aprovechar.

Es por ello que por lo que fuiste, por lo que eres y por lo que serás escribo de ti.

Es por ello que nunca me alejare de ti
Mi hermosa idea.
Eres la única ballena en mi extenso mar.
Es por ello que nunca te dejare ir.

jueves, 9 de junio de 2011

Mayo

Aunque tarde parezca, los ojos para darle la importancia no lo ven.

Inició como se fue Abril. Intempestivo e imprudente.
Sin lluvia, querida madre y hermana de la vida.
Así como intempestivo, más idóneo no pudo ser.
Un cambio fulgurante en su clima, en mi humor.

Una ración de felicidad, un poco de enojo. Pasión para mí.
Se fue lo sucio, llego mi soledad.
La carne no pudo ser más falsa e inoperante.
La felicidad se quedó.

Mayo fue cambiante, Mayo fue contundente.
Mayo me recordó el Ideal, me hizo ver la Materia.
Me hizo Mayo crecer. Mayo me dio lluvia.
Mayo marcó la lejanía de la infección.

Mayo trajo consigo y siempre así será; felicidad.
Mayo se fue para llevarse otro aniversario.
Otra dependencia de mi patria.
Una exaltación por Mayo que me hace vivir y me quiere matar.

Mayo vive en mi, feliz día de mi patria.
Otro año miserable para mí.

Cabeza

Sin estar fresco muy difícil.
Con el sol casi imposible.
Escribir con cansancio demasiado.
La noche no soporta ese humor.

Las estrellas en los hombros caen.
La espalda hace honor al mismísimo Atlas.
El frio no congela las ideas; logran escapar.
El cansancio también me da felicidad.

Buscando la felicidad lo encuentro.
Mi cabeza no está fresca.
Mi ser esta feliz.
Nix se apodera de mí.

Esta noche mi cabeza no da más.
No se siente fresca.
Solo quiere descansar.
Mi cabeza no quisiera estar.

miércoles, 8 de junio de 2011

Prueba

Aunque la apariencia cambie la intensidad y la luz no llega a ser tenue aquí. Aunque el mundo siga girando, el tiempo maltratando a los humanos; eso no cambia nada.


Debemos saber si esto es cierto.
Necesidad de comprender lo incomprensible.
Tendiéndole una trampa a la cabeza, pensar que ya no existe.

El pozo presenta una misma humedad.
Probablemente todo este en mi cabeza.
El no querer escapar, el siempre estar preso en mi libertad.
Hoy tengo una prueba. Una prueba que me quiere tentar.
Te veo como siempre has sido o era una inmensa realidad falaz.

No cambias, eres tú misma quien feliz quiere ser.
Tu esencia eres tú, mi cabeza es la misma.
Quiero ser preso de mi libertad.

martes, 7 de junio de 2011

Día

Abro los ojos y vuelve a empezar.
No mi nombre no es Ignacio.
Pero al igual que sus versos en tres días pueden fallar.
Le he vuelto a hablar y a ella le sigue sin importar.

Me he parado, el espejo insiste en darme malas noticias.
No puedo creer que, al volver abrir los ojos sigo sin ser “El”.

La tonada que viene en tromba me recuerda el pesar cotidiano.
La tragedia me agrada, me abraza pero la madrugada me maltrata.

Al día de hoy, sigo sin ser “El”.
Le pienso en hablar. ¿Por qué? ¿Algo va a cambiar?
A ella le sigue sin importar.

El día caminó, una vez más; he vuelto a fallar.
Cierro mis ojos. Mañana no lo seré más.
Abro mis ojos y si.
A ella le sigue sin importar.