martes, 7 de junio de 2011

Ser tu dueño

En mi cabeza, atrapada tu estas. Sin saberlo la atracción inició desde el momento en que te vi por primera vez. No es una falsedad, me siento de una personalidad cándida el día de hoy.

En un sentido que me dolió. Vi tu libertad, no lo pude soportar. No estás conmigo, no puedo estar contigo, no quiero estarlo.

Esa libertad que me lastima, aunque todos los días me repito una y mil veces que; tu dueño soy yo.

Tus ojos sin existir me corresponden. Tus manos tersas color de miel en mis sueños se encuentran. Tu boca infinita de besos otro camino que mi boca no puede conocer.

Soy tu dueño, me creo tu dueño al día de hoy. Tu libertad me lastima; aunque la oda exclamada hacia la eternidad se permita. No quiere decir que se legitime.

El día al ser tu dueño tu libertad me lastima.

Me lastima más así feliz te quiero ver; es por ello que te dejo ser, libre eres pues mujer.

¡Ditirambos de amor por ti!

domingo, 5 de junio de 2011

Reminiscencia

Impresionante.
¡Fritz me da ideas; que grandeza!
Por medio de una carta que exclama la verdad hacia Salomé – una idea que me da surge de una verdad hacia Salomé, que curioso- donde le hace mención de trato con reminiscencias de ciertos valores; como si alguna vez los haya tenido ese animal inescrupuloso.
El problema no es determinar la escala de valores inexistentes para jactarse y a la vez llorar por la inexistencia de ellos en Salomé.
El problema es determinar quién es el Avatar de Andreas Salomé; por una parte parece ser un animal tan bello que fulmina a todo aquel poseedor de intelecto y por otra parte puede ser aquella que momentáneamente creo atención y eternamente crea odio.

Queda por determinar; quien merece tan tremendo deshonor. Espero no sea la permanente belleza digna del Avatar de Afrodita.
Lo curioso es que al día de hoy, puedo decir; estar completamente equivocado.

Miradas lentas

Como un golpe en la siente, como recién levantado; como recién se aprende a caminar, es la sensación que puede percibir el alma al sentir presencia –sin importar de que naturaleza sea- tuya en un radio no muy lejano.

Los sentidos llegan a paralizarse, podría decirse; pero se puede decir también que, los sentidos ultiman su rendimiento, llegan a su plenitud enfocándose en una sola silueta.
No va más; aquí es el fin del mundo. Fin, porque no me acuerdo de él; simplemente no existe para mí. El corazón se estremece (sí aquella vieja amiga sensación).

¿Podrá ser? Todos los encuentros son así. Se siente algo diferente, algo limpio puro e impío. Es tan real, tan bizarro; tan extraño que no se sabe descifrar.
Son esas cosas que no se pueden explicar, la ventana abierta está abierta. No son imposibles puesto que; existen. No son imposibles; porque los abrazo. Existen y siento que son míos.

La Pasión de la Voluntad

Más que poder; debería tratarse de la pasión que se le quiere imprimir a la voluntad.
Sea cual sea la acción deberá estar regida por la pasión que se le quiere proporcionar.
Depende de la pasión toda actividad; a raíz de ella serán así los resultados de la misión a la que se encomiende al alma.

Aunque todo ello siempre y traemos a Fritz para decir que; sin la Materia necesaria del Ideal, todo es vano.

sábado, 4 de junio de 2011

No entiende mi cabeza

La cabeza humana no tiene límites. Todo lo puede y lo que no, lo crea. Fascinante aseveración que se comprende en medida que se superan objetivos trazados.

La cabeza humana todo lo puede, todo lo hace.
El comprender tu estancia en ella, indescifrable.
Casi una década teniéndote dentro de mí, sin querer salir sin querer entrar.

Parece ser que nunca te irás.
Pareciera que nunca vendrás.
El estado onírico hace presente los símbolos y sus significados.

Es algo más, que no se puede comprender.
No puedo avanzar, no se me permite hacerlo.

Probablemente es error querer comprender.
A lo mejor es algo que la cabeza no llega a conocer.
A lo mejor, nunca ha estado aquí.

Pueda ser que, con la cabeza no se debe de ver.
Es con algo más.
Probablemente, esto sí es amor.

viernes, 3 de junio de 2011

Otra dimensión

Una temporalidad a toda otra situación onírica hasta los primeros catorce años. Fantástica realidad inexistente que sucede al cerrar los ojos. Colores que han sido vistos en todo el día surgen y se presentan a la cabeza.

Pero, momento. Hay un momento dentro de esa situación, diferente a todos los demás momentos, tiempos y situaciones oníricas.

Lo más real de la etapa del sueño, la vivencia de otra dimensión es con el Ideal; a ti me refiero mujer de ojos imposibles. Solo tú eres capaz de verdad de transportarme a lugares sin existir donde sí, de verdad; primero te veo y luego existo.

Lo diferente de todo; es algo inalienable en la realidad. Algo que debo comprobar únicamente a tu lado. El deseo, la carne no existen. Solo tu esencia es importante, nada importa más. Tu mano, tus ojos son el centro de esa tierra. De mi tierra eres tú el centro eterno.

Simplemente, dentro del espacio onírico se puede soñar. Estando soñando me haces soñar con el beso que te deseo dar. Un beso que sin cesar lo tengo en mi mente, en mis sueños al verte eso deseo. Sin cesar yo te quiero besar, al soñar yo solo una vez te quiero besar.

Qué triste es no poderlo expresar. Qué bueno es que esto que siento hace que las palabras que escojo para regalarte tu apología no existen. Es porque te hago grande, magnifica e inmaculada, mi mujer de ojos imposibles.

Me haces soñar al soñar, al soñar yo solo tus labios quiero tocar.

miércoles, 1 de junio de 2011

Hoy hice a una mujer llorar

Sus lágrimas no logré descifrar. No supe comprender; hace años lo deje de hacer.
El tiempo me ha dicho que esas lágrimas no son de verdad.

Mi cabeza no encuentra razón en el llorar de un ser tan intempestivo hacia el honor.
En este día no supe cómo reaccionar. Las lágrimas no son de verdad.

Ante el dolor ajeno femenino a mi parecer infundado el ignorar es propio de ser.
Hoy vi a una mujer llorar. Fue mi culpa, hoy hice a una mujer llorar.

Mi culpa fue, por no quererla comprender. La enfermedad se trata no se comprende.
No quiero comprender enfermedad, no quieren comprender el honor.
Las tablas están dichas, el resultado es obvio. La moral no es parte de sí.

Hoy hice a una mujer llorar. No me importó. ¿Por qué me tiene que importar?

No mentí, no manipule. Fui yo. Únicamente yo, quien la verdad dijo.

Hoy hice a una mujer llorar, una mujer hice llorar. Las lágrimas cayeron.
Saber si las lágrimas fueron verdaderas o no, no compete a mí ser.

Hoy hice a una mujer llorar.