Antes, tu aura de perfección –que no es que hayas dejado de tener- te daba un cierto nivel de superioridad. De madurez, puesto que lo femenino siempre madura antes que lo masculino. ¿Es así, verdad?
Tremenda estupidez, puesto que al final el ser femenino tiende a ser mucho más superficial. Buscando idioteces, intentando reconocerse entre las luces y el ruido. Es incapaz (y tu así lo eres) de reconocer la calma como el cauce para vivir bien.
Sin buscar lo profundo del alma. Sin preguntarse la misión, sin realizar abnegación. Únicamente pensar en ti misma, pues inmadura y estúpida eres. Claro, insensible mis palabras, patana mi actitud. Claro, no pretendo que un ser con siquiera indicios de alma pueda (como el resto de su especie) leer las frases y comprender palabras.
Quien ahora te juzga soy yo.
domingo, 29 de mayo de 2011
Hace casi un año
Hace ya tiempo todo cambió, hace un poco de tiempo que tú y yo aparentemente dejamos de compartir sangre. Deje de sentir miedo por ti, deje de sentir en muchos casos empatía por tu estupidez. Tu inteligencia sistemática es tan solo una nada comparado con mi magnificencia y mi creatividad.
Hace casi un año, deje de confiar en ti, deje de interceder por ti. Hace casi un año deje de tenerte miedo a ti.
Hace casi un año, deje de confiar en ti, deje de interceder por ti. Hace casi un año deje de tenerte miedo a ti.
Homenaje a la Esperanza
viernes, 27 de mayo de 2011
Estremecer
Agujero en el abdomen, olvido del tiempo y pérdida de la noción de la realidad.
El tamaño se hace algo incomprensible en ese momento.
Todo se detiene, la última mirada acuerda a la primera de su especie.
Cosquilleo en la espalda y brazo y el calor infernal más angelical nunca antes sentido por el pecho.
Jamás regresó, hace ya años que esa tan lejana sensación no aparece.
¿Por qué?
A lo mejor la química la destruyo en contubernio con la carne se encargaron de extinguirla.
No importa si no regresa, existe la sensación que se vivió lo más bello que puede existir.
Y con el simple hecho de haberla perdido para siempre; ya es ganancia.
El tamaño se hace algo incomprensible en ese momento.
Todo se detiene, la última mirada acuerda a la primera de su especie.
Cosquilleo en la espalda y brazo y el calor infernal más angelical nunca antes sentido por el pecho.
Jamás regresó, hace ya años que esa tan lejana sensación no aparece.
¿Por qué?
A lo mejor la química la destruyo en contubernio con la carne se encargaron de extinguirla.
No importa si no regresa, existe la sensación que se vivió lo más bello que puede existir.
Y con el simple hecho de haberla perdido para siempre; ya es ganancia.
jueves, 26 de mayo de 2011
La tragedia me persigue
La deseo y empapa mi vida. Sin existir la generó para encontrar el estado ideal de felicidad.
Sin ella, estoy deprimido sin la propia felicidad. Con ella mi felicidad se deprime y eso me hace feliz. Infeliz quiero ser para poder yo escribir. Sin ella soy incapaz de sentir, la química se apodera de mí y así idiota parezco.
Sin la depresión soy infeliz de felicidad. Sentimiento, sensación tan vacío es estar feliz; sin la tragedia todo parece de color, curiosamente todo lo veo diferente. Lo gris me agrada, lo gris me recuerda que vivo estoy y que mejor puedo estar.
Pero buscamos, mi locura, quienes en mi habitan y yo, la tragedia para de ella aprovecharnos. Seducirla, tenerla y usarla para fines propios, satisfacernos a costa de ella. Cual noche fría me acuesto con ella y luego uso esa vivencia para mi bien.
En la tragedia yo quiero estar, de ella valerme y con ella acostarme. Vivir de la tragedia
Sin ella, estoy deprimido sin la propia felicidad. Con ella mi felicidad se deprime y eso me hace feliz. Infeliz quiero ser para poder yo escribir. Sin ella soy incapaz de sentir, la química se apodera de mí y así idiota parezco.
Sin la depresión soy infeliz de felicidad. Sentimiento, sensación tan vacío es estar feliz; sin la tragedia todo parece de color, curiosamente todo lo veo diferente. Lo gris me agrada, lo gris me recuerda que vivo estoy y que mejor puedo estar.
Pero buscamos, mi locura, quienes en mi habitan y yo, la tragedia para de ella aprovecharnos. Seducirla, tenerla y usarla para fines propios, satisfacernos a costa de ella. Cual noche fría me acuesto con ella y luego uso esa vivencia para mi bien.
En la tragedia yo quiero estar, de ella valerme y con ella acostarme. Vivir de la tragedia
miércoles, 25 de mayo de 2011
No es a ti….
No es a ti a quien yo escribo. Es a esa sombra que me quedo de un sabor rojo floreado. Es a la idea que de ti quedo en mi retina. Es a las aptitudes que creo que posees. Por momentos, me olvido y entrego mi atención a tu mortalidad.
La idea tuya, mi eterna tragedia es saber que no existes. Saber que no estás y que no quiero nada más. La idea tuya me atormenta la cabeza, confunde la química en mi cuerpo; condiciona todos mis objetivos, merma mi vida.
Es por ello que hago una apología de ti, tu idea, mi ideal me hace sufrir y al mismo tiempo gozar. Me permite ver la belleza en el dolor, me deja expresarme y liberarme de lo que creo que eres tú.
No te escribo a ti, es a la idea que yo quiero proyectar. Es a la idea de una mujer que hace sacar lo mejor de mí. Que me hace querer ser mejor y al mismo tiempo, sabiendo que no puedo saber de ti.
La idea tuya, mi eterna tragedia es saber que no existes. Saber que no estás y que no quiero nada más. La idea tuya me atormenta la cabeza, confunde la química en mi cuerpo; condiciona todos mis objetivos, merma mi vida.
Es por ello que hago una apología de ti, tu idea, mi ideal me hace sufrir y al mismo tiempo gozar. Me permite ver la belleza en el dolor, me deja expresarme y liberarme de lo que creo que eres tú.
No te escribo a ti, es a la idea que yo quiero proyectar. Es a la idea de una mujer que hace sacar lo mejor de mí. Que me hace querer ser mejor y al mismo tiempo, sabiendo que no puedo saber de ti.
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