Y ya nada te satisface, nada buscas, no te buscas, simplemente es el momento de iniciar el viaje. Para encontrar el punto en éxtasis del “apnea” diario es necesario emprender poco a poco el sumergimiento hacia lo oscuro y desconocido.
No se puede llegar hacia esa montaña sin emprender un largo, extenuante, decepcionante, - en muchos momentos- viaje que poco a poco te nutre de enseñanzas que te dirán en la cima: “Si ese fue tu camino, fue el correcto, pero nadie te siguió y en ningún momento se molestaron en seguirte...”
¿Palabras rimbombantes sin sentido alguno? ¡Enfermo iluso! Mi Zoroastro tal vez se le olvido decirme que “Los espíritus cercenados o atrapados no pueden, no ven esa pasión que los podría liberar, esa pasión que los haría emprender su camino para poder dar a luz o bien, llegar a ella.”
Que pobreza de alma, que falta de espíritu. ¡Inexistencia de libertad! Falta de voluntad no es lo que no se encuentra aquí, el primer paso es el desterró. Una frialdad acompañada de un aislamiento físico y mental. ¡Un aislamiento metafísico!
El Ser por el momento es incapaz de descifrar si el aislamiento, será únicamente mental o físico. Ambos requieren valor incalculable; pero tal vez, solo tal vez el aislamiento físico y terrenal sea la respuesta de todo ello. Tal vez con el mismo se pueda conseguir el aislamiento metafísico. ¿Lograr el eterno retorno? ¿Por qué no? ¿Dónde inicia el camino?
“Llamando las cosas por su nombre verdadero”
sábado, 10 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Individuo
Y es que nada está sujeto a todo. Es que esa maldita felicidad no depende de sí misma para ser plena y en efecto hacerte eso; feliz. Ni siquiera el Ser mismo puede crear esa indefinida eternidad para que la felicidad sea plena. ¿Por qué? Porque vive en donde ser ermitaño no es permitido, donde la individualidad no le corresponde a ser el, de sentirse el mismo.
La humanidad habla de individuo que nunca llega a ser si quiera individual. ¿Individual donde? ¿Cuándo? ¡¡Utopía, mentira!!!
Porque bien, eres adolescente; no tienes lo que te tendrían que haber comprado tus progenitores, porque los ojos que te tienen que ver -según tu sentir- no te ven, ni te desean ver, ni saben que eres lo que tiene que ser.
Porque de niño eres un saco que aspira todo lo que le pongan enfrente, porque te complacen tus caprichos, tus malformados caprichos. ¿Y cuando no los cumplen? Llegas a la hecatombe plena, dolor sincero por la inexistencia de la satisfacción de tu “necesidad”. Patético.
En adultez tu felicidad no puede ser plena si tus objetivos, si tus logros no son lo suficiente logros para los que te ven, te dieron, te conocen o siquiera comparten genealogía hasta en todos los grados habidos y por haber. ¿Y qué pasa con los que no son hoy; pero el día de mañana te van a criticar tus logros? Exacto, la misma genealogía que será TU genealogía en años posteriores, pondrá en tela de juicio tus objetivos logrados y de qué forma fue que los conseguiste. Deprimente. Una mierda.
Hasta la forma que llegues a inculcar tu pensar, sentir y quizás, si se te permite tus valores, te será recriminada por la forma como lo cultivaste. ¿Vale esto la pena? De verdad, honestamente y ciegamente, ¿crees que lo vale?
No tienes como individuo individual UNO siquiera UN solo objetivo, todo está supeditado a una maquina, que crea lo que quiere- y te ha querido crear a ti- cuando lo considera necesario. En esa máquina salimos todos, entramos todos constantemente; esa máquina que es tu entorno, es tu todo, que todo es tuyo pero, ¿Quién te dijo siquiera que algo de todo eso te pertenece? ¡Iluso!
¿Qué hacer? No convertirme en herramienta del contexto- de la maquina- que está dispuesta a seguir creando nuevos y frescos “individuos”, para luego trazar sus objetivos, crearles la felicidad temporal- mientras ellos consideraran estar seguros que esta dependerá solo y exclusivamente de ellos- además de crearles berrinches-avalar los berrinches- así de manera placida, “conseguir” tus objetivos, cerrar tu circulo. Abrazar la muerte con el sentimiento que tu vida, nunca fue tuya.
Lo peor de todo habrás creado el mismo sentir y pensar-si es que son capaces de darse cuenta- que un día te hundió donde jamás quisiste haber estado. Tu (mi) solución para no reproducir la falsa idea de la “felicidad depende de ti mismo” será dar por terminada tu genealogía, evitar sufrimiento futuro- a ti y a los “tuyos”- tratar trazarte un solo objetivo, TU objetivo. Liberarte de esos ojos que no te vieron, del regalo que no te dieron y del no fui capaz de alcanzar el éxito. Mi pensar ya es mi éxito.
La humanidad habla de individuo que nunca llega a ser si quiera individual. ¿Individual donde? ¿Cuándo? ¡¡Utopía, mentira!!!
Porque bien, eres adolescente; no tienes lo que te tendrían que haber comprado tus progenitores, porque los ojos que te tienen que ver -según tu sentir- no te ven, ni te desean ver, ni saben que eres lo que tiene que ser.
Porque de niño eres un saco que aspira todo lo que le pongan enfrente, porque te complacen tus caprichos, tus malformados caprichos. ¿Y cuando no los cumplen? Llegas a la hecatombe plena, dolor sincero por la inexistencia de la satisfacción de tu “necesidad”. Patético.
En adultez tu felicidad no puede ser plena si tus objetivos, si tus logros no son lo suficiente logros para los que te ven, te dieron, te conocen o siquiera comparten genealogía hasta en todos los grados habidos y por haber. ¿Y qué pasa con los que no son hoy; pero el día de mañana te van a criticar tus logros? Exacto, la misma genealogía que será TU genealogía en años posteriores, pondrá en tela de juicio tus objetivos logrados y de qué forma fue que los conseguiste. Deprimente. Una mierda.
Hasta la forma que llegues a inculcar tu pensar, sentir y quizás, si se te permite tus valores, te será recriminada por la forma como lo cultivaste. ¿Vale esto la pena? De verdad, honestamente y ciegamente, ¿crees que lo vale?
No tienes como individuo individual UNO siquiera UN solo objetivo, todo está supeditado a una maquina, que crea lo que quiere- y te ha querido crear a ti- cuando lo considera necesario. En esa máquina salimos todos, entramos todos constantemente; esa máquina que es tu entorno, es tu todo, que todo es tuyo pero, ¿Quién te dijo siquiera que algo de todo eso te pertenece? ¡Iluso!
¿Qué hacer? No convertirme en herramienta del contexto- de la maquina- que está dispuesta a seguir creando nuevos y frescos “individuos”, para luego trazar sus objetivos, crearles la felicidad temporal- mientras ellos consideraran estar seguros que esta dependerá solo y exclusivamente de ellos- además de crearles berrinches-avalar los berrinches- así de manera placida, “conseguir” tus objetivos, cerrar tu circulo. Abrazar la muerte con el sentimiento que tu vida, nunca fue tuya.
Lo peor de todo habrás creado el mismo sentir y pensar-si es que son capaces de darse cuenta- que un día te hundió donde jamás quisiste haber estado. Tu (mi) solución para no reproducir la falsa idea de la “felicidad depende de ti mismo” será dar por terminada tu genealogía, evitar sufrimiento futuro- a ti y a los “tuyos”- tratar trazarte un solo objetivo, TU objetivo. Liberarte de esos ojos que no te vieron, del regalo que no te dieron y del no fui capaz de alcanzar el éxito. Mi pensar ya es mi éxito.
viernes, 25 de junio de 2010
Entorno asqueroso
Desafortunadamente, no hay; no existe ese tren, autobús o vía que dirija al Ser hacia su Montaña; para así poderse resguardar de todo lo que hoyo poco a poco, se prepara para hacerlo sufrir día tras día.
¿Qué le depara entonces, a ese Ser; ese Ser que nada tiene ni quiere ver con este asqueroso entorno? ¿Sera que la respuesta, se encuentre dentro de un enfoque dionisíaco?
Buscando los placeres de manera continua, para que ese placer nunca acabe y así no dejar volver a prestarle atención a ese entorno, que hace que el mismo Ser se sienta fuera de un contexto cronológico, racional y cultural.
Convierte esto al Ser en una pobre ánima, incapaz de encontrar el placer de manera casual viéndose entonces, obligado a encontrar la causalidad del placer. Entonces, se debe olvidar a Dionisio. ¡Claro que Dionisio vive en el Ser! Pero nunca deberá mostrarse una entera devoción por una vida dionisíaca, se debe encontrar el balance y serenidad en algún momento.
¡Apolo entonces! Si, esas artes son tan liberadoras, esperanzadoras; que por ellas mismas se encargan de que el Ser olvide el entorno en el que radica-siempre y cuando este Ser no haya llegado aún a su Montaña donde todo es liberador por naturaleza- que de manera abrupta ahora, le parece tan estridente y ofensivo.
¿Pero entonces, a que artes se puede y debe abocar el Ser de manera objetiva para liberarse de las cadenas que lo tienen tomado del alma día a día?
El Ser, día a día necesita una razón, una señal que le haga saber que ha llegado en el momento idóneo. Al hacerse esas preguntas sobre cómo y con que ha de ignorar al entorno (tan asqueroso) ya está dentro de un camino, hacia esa Montaña ¡Liberadora Montaña!
En un momento tan ínfimo, ni en una hoja se puede descifrar la forma de cómo se ha de liberar el Alma y el Espíritu. Pero le indica, que ya está dentro del camino; peor sería formar parte activa de ese entorno.
Por el momento queda entonces; dar gracias, seguir con el camino y esperar que Zoroastro ilumine el interior del Ser.
¡Qué fácil hubiese sido nacer par de siglos antes!
¿Qué le depara entonces, a ese Ser; ese Ser que nada tiene ni quiere ver con este asqueroso entorno? ¿Sera que la respuesta, se encuentre dentro de un enfoque dionisíaco?
Buscando los placeres de manera continua, para que ese placer nunca acabe y así no dejar volver a prestarle atención a ese entorno, que hace que el mismo Ser se sienta fuera de un contexto cronológico, racional y cultural.
Convierte esto al Ser en una pobre ánima, incapaz de encontrar el placer de manera casual viéndose entonces, obligado a encontrar la causalidad del placer. Entonces, se debe olvidar a Dionisio. ¡Claro que Dionisio vive en el Ser! Pero nunca deberá mostrarse una entera devoción por una vida dionisíaca, se debe encontrar el balance y serenidad en algún momento.
¡Apolo entonces! Si, esas artes son tan liberadoras, esperanzadoras; que por ellas mismas se encargan de que el Ser olvide el entorno en el que radica-siempre y cuando este Ser no haya llegado aún a su Montaña donde todo es liberador por naturaleza- que de manera abrupta ahora, le parece tan estridente y ofensivo.
¿Pero entonces, a que artes se puede y debe abocar el Ser de manera objetiva para liberarse de las cadenas que lo tienen tomado del alma día a día?
El Ser, día a día necesita una razón, una señal que le haga saber que ha llegado en el momento idóneo. Al hacerse esas preguntas sobre cómo y con que ha de ignorar al entorno (tan asqueroso) ya está dentro de un camino, hacia esa Montaña ¡Liberadora Montaña!
En un momento tan ínfimo, ni en una hoja se puede descifrar la forma de cómo se ha de liberar el Alma y el Espíritu. Pero le indica, que ya está dentro del camino; peor sería formar parte activa de ese entorno.
Por el momento queda entonces; dar gracias, seguir con el camino y esperar que Zoroastro ilumine el interior del Ser.
¡Qué fácil hubiese sido nacer par de siglos antes!
viernes, 28 de mayo de 2010
Estupida enferma, Enfermedad llamada Estupida
Esa estúpida, que no se da cuenta de las cosas, que no se entera de que pasa; que camina de manera inconsciente; inconscientemente estúpida. Es la perdición de este pequeño y anómico cuerpo llamado humano. La estúpida enferma y el enfermo infectado por la estúpida.
Una enfermedad que al menos se sabe y se reconoce por uno de los dos actores, que no tiene fin. Reciprocidad inexistente e interés que denota la ausencia y a la vez exige un inocente interés; así elevar, apologizar una apología previamente reconocida. ¿Quimera? ¿Futuro? ¿Desengaño? O bien, ¿una enfermedad, condenada por ese Ser a convertirse en esa realidad, esa partición de la realidad que merece convertirse en "paralelamente convergente"?
¿“Paralelamente convergente”? La enfermedad siempre existe (convergencia identificada) aunque por ciertos lapsos de esa enfermedad no sea puesta en manifiesto (puntos paralelos de interés), aunque no importa esto mucho, puesto que la medicina es inexistente para erradicar la enfermedad reconocida, solamente evita que conduzca a la muerte o mejor aun. ¡La demencia!
Parece que ni el charco, ni la teoría podrán evitar que el Sapo, el Ser humano puedan deshacerse de su enfermedad; contra la naturaleza misma no se pelea y con la enfermedad se aprende a vivir, a convivir.
Para convivir con ella se debe buscar la placidez de la almohada, el “paz paz” con el espíritu y así poder eliminar la razón del cansancio y el constante desgaste mental. La única forma de encontrar la placidez se encuentra dentro del Sapo y la voluntad.
Una enfermedad que al menos se sabe y se reconoce por uno de los dos actores, que no tiene fin. Reciprocidad inexistente e interés que denota la ausencia y a la vez exige un inocente interés; así elevar, apologizar una apología previamente reconocida. ¿Quimera? ¿Futuro? ¿Desengaño? O bien, ¿una enfermedad, condenada por ese Ser a convertirse en esa realidad, esa partición de la realidad que merece convertirse en "paralelamente convergente"?
¿“Paralelamente convergente”? La enfermedad siempre existe (convergencia identificada) aunque por ciertos lapsos de esa enfermedad no sea puesta en manifiesto (puntos paralelos de interés), aunque no importa esto mucho, puesto que la medicina es inexistente para erradicar la enfermedad reconocida, solamente evita que conduzca a la muerte o mejor aun. ¡La demencia!
Parece que ni el charco, ni la teoría podrán evitar que el Sapo, el Ser humano puedan deshacerse de su enfermedad; contra la naturaleza misma no se pelea y con la enfermedad se aprende a vivir, a convivir.
Para convivir con ella se debe buscar la placidez de la almohada, el “paz paz” con el espíritu y así poder eliminar la razón del cansancio y el constante desgaste mental. La única forma de encontrar la placidez se encuentra dentro del Sapo y la voluntad.
martes, 18 de mayo de 2010
Reconstrucción, Muerte y Nacimiento
Sueños que se repiten de manera incesante, sueños que quitan energía y dejan un solo resoplo de lamento. Esos sueños, malditos sueños; inician con la esperanza, terminan con la pared o la realidad de la vida.
Inician con un Ser; entonces ¿Que sucede si ese Ser ahora a muerto? ¿Dichos sueños entonces, mueren también? O es que el nuevo Ser, ¿si será capaz de hacerlos realidad? La Enfermedad y la Conformidad no forman parte de este nuevo Ser; es hora que la “Ardiente Oscuridad”; salga a la luz. ¿Las consecuencias?
Simples; la destrucción TOTAL de los antiguos “valores”; por unos superiores capaces de llenar las expectativas creadas en torno a todos los Seres que rodean en si a la incesante y nunca efímera transformación.
Capaces de por fin cazar al Delfín; de salir del Pozo, de sanar de la Enfermedad y de elevarse en un punto (o muchos tal vez) de la inutilizada humanidad.
Inician con un Ser; entonces ¿Que sucede si ese Ser ahora a muerto? ¿Dichos sueños entonces, mueren también? O es que el nuevo Ser, ¿si será capaz de hacerlos realidad? La Enfermedad y la Conformidad no forman parte de este nuevo Ser; es hora que la “Ardiente Oscuridad”; salga a la luz. ¿Las consecuencias?
Simples; la destrucción TOTAL de los antiguos “valores”; por unos superiores capaces de llenar las expectativas creadas en torno a todos los Seres que rodean en si a la incesante y nunca efímera transformación.
Capaces de por fin cazar al Delfín; de salir del Pozo, de sanar de la Enfermedad y de elevarse en un punto (o muchos tal vez) de la inutilizada humanidad.
lunes, 3 de mayo de 2010
Delicioso miedo...
Dentro de la oscuridad se tantea lo que hay adelante, no existe ni lo conocido ni lo nuevo sin conocer. En la "Ardiente oscuridad " (Vegas) todo se vuelve más sustancioso; interesante.
Pero ante la oscuridad, ante el no saber que se esconde tras esa oscuridad; encontramos el miedo, ese delicioso miedo. Miedo, a quemarse; a ser esa electricidad. Simplemente dejarse perder en el Miedo, dejarse electrocutar...perderse en esa "ardiente oscuridad".
Pero ante la oscuridad, ante el no saber que se esconde tras esa oscuridad; encontramos el miedo, ese delicioso miedo. Miedo, a quemarse; a ser esa electricidad. Simplemente dejarse perder en el Miedo, dejarse electrocutar...perderse en esa "ardiente oscuridad".
domingo, 2 de mayo de 2010
El Fin del Alma...
Y entonces sucumbió el Ideal ante la realidad. ¿El "alma" se desvanece ante el impulso?¡¡Nunca!! Simplemente, se reconoce y se abraza esa naturaleza, se forma parte de un todo, precioso Anarquismo. Maldita civilización que mata el humano de mi ser, de mi sentir y de mi querer.
El humano al desarrollarse socialmente se prohíbe a si mismo ser natural, se regula por medio de la sociedad, se aleja en sí de lo que ha sido. El reconocernos es un pecado, el saberme es un secreto; el fin de mi Alma ha iniciado, dejo de ser humano para volverme en un ser natural, no del todo; puesto que el humano logró que odiemos, que odie nuestro más sutil Ser y sentir.
El humano al desarrollarse socialmente se prohíbe a si mismo ser natural, se regula por medio de la sociedad, se aleja en sí de lo que ha sido. El reconocernos es un pecado, el saberme es un secreto; el fin de mi Alma ha iniciado, dejo de ser humano para volverme en un ser natural, no del todo; puesto que el humano logró que odiemos, que odie nuestro más sutil Ser y sentir.
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