Desafortunadamente, no hay; no existe ese tren, autobús o vía que dirija al Ser hacia su Montaña; para así poderse resguardar de todo lo que hoyo poco a poco, se prepara para hacerlo sufrir día tras día.
¿Qué le depara entonces, a ese Ser; ese Ser que nada tiene ni quiere ver con este asqueroso entorno? ¿Sera que la respuesta, se encuentre dentro de un enfoque dionisíaco?
Buscando los placeres de manera continua, para que ese placer nunca acabe y así no dejar volver a prestarle atención a ese entorno, que hace que el mismo Ser se sienta fuera de un contexto cronológico, racional y cultural.
Convierte esto al Ser en una pobre ánima, incapaz de encontrar el placer de manera casual viéndose entonces, obligado a encontrar la causalidad del placer. Entonces, se debe olvidar a Dionisio. ¡Claro que Dionisio vive en el Ser! Pero nunca deberá mostrarse una entera devoción por una vida dionisíaca, se debe encontrar el balance y serenidad en algún momento.
¡Apolo entonces! Si, esas artes son tan liberadoras, esperanzadoras; que por ellas mismas se encargan de que el Ser olvide el entorno en el que radica-siempre y cuando este Ser no haya llegado aún a su Montaña donde todo es liberador por naturaleza- que de manera abrupta ahora, le parece tan estridente y ofensivo.
¿Pero entonces, a que artes se puede y debe abocar el Ser de manera objetiva para liberarse de las cadenas que lo tienen tomado del alma día a día?
El Ser, día a día necesita una razón, una señal que le haga saber que ha llegado en el momento idóneo. Al hacerse esas preguntas sobre cómo y con que ha de ignorar al entorno (tan asqueroso) ya está dentro de un camino, hacia esa Montaña ¡Liberadora Montaña!
En un momento tan ínfimo, ni en una hoja se puede descifrar la forma de cómo se ha de liberar el Alma y el Espíritu. Pero le indica, que ya está dentro del camino; peor sería formar parte activa de ese entorno.
Por el momento queda entonces; dar gracias, seguir con el camino y esperar que Zoroastro ilumine el interior del Ser.
¡Qué fácil hubiese sido nacer par de siglos antes!
viernes, 25 de junio de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Estupida enferma, Enfermedad llamada Estupida
Esa estúpida, que no se da cuenta de las cosas, que no se entera de que pasa; que camina de manera inconsciente; inconscientemente estúpida. Es la perdición de este pequeño y anómico cuerpo llamado humano. La estúpida enferma y el enfermo infectado por la estúpida.
Una enfermedad que al menos se sabe y se reconoce por uno de los dos actores, que no tiene fin. Reciprocidad inexistente e interés que denota la ausencia y a la vez exige un inocente interés; así elevar, apologizar una apología previamente reconocida. ¿Quimera? ¿Futuro? ¿Desengaño? O bien, ¿una enfermedad, condenada por ese Ser a convertirse en esa realidad, esa partición de la realidad que merece convertirse en "paralelamente convergente"?
¿“Paralelamente convergente”? La enfermedad siempre existe (convergencia identificada) aunque por ciertos lapsos de esa enfermedad no sea puesta en manifiesto (puntos paralelos de interés), aunque no importa esto mucho, puesto que la medicina es inexistente para erradicar la enfermedad reconocida, solamente evita que conduzca a la muerte o mejor aun. ¡La demencia!
Parece que ni el charco, ni la teoría podrán evitar que el Sapo, el Ser humano puedan deshacerse de su enfermedad; contra la naturaleza misma no se pelea y con la enfermedad se aprende a vivir, a convivir.
Para convivir con ella se debe buscar la placidez de la almohada, el “paz paz” con el espíritu y así poder eliminar la razón del cansancio y el constante desgaste mental. La única forma de encontrar la placidez se encuentra dentro del Sapo y la voluntad.
Una enfermedad que al menos se sabe y se reconoce por uno de los dos actores, que no tiene fin. Reciprocidad inexistente e interés que denota la ausencia y a la vez exige un inocente interés; así elevar, apologizar una apología previamente reconocida. ¿Quimera? ¿Futuro? ¿Desengaño? O bien, ¿una enfermedad, condenada por ese Ser a convertirse en esa realidad, esa partición de la realidad que merece convertirse en "paralelamente convergente"?
¿“Paralelamente convergente”? La enfermedad siempre existe (convergencia identificada) aunque por ciertos lapsos de esa enfermedad no sea puesta en manifiesto (puntos paralelos de interés), aunque no importa esto mucho, puesto que la medicina es inexistente para erradicar la enfermedad reconocida, solamente evita que conduzca a la muerte o mejor aun. ¡La demencia!
Parece que ni el charco, ni la teoría podrán evitar que el Sapo, el Ser humano puedan deshacerse de su enfermedad; contra la naturaleza misma no se pelea y con la enfermedad se aprende a vivir, a convivir.
Para convivir con ella se debe buscar la placidez de la almohada, el “paz paz” con el espíritu y así poder eliminar la razón del cansancio y el constante desgaste mental. La única forma de encontrar la placidez se encuentra dentro del Sapo y la voluntad.
martes, 18 de mayo de 2010
Reconstrucción, Muerte y Nacimiento
Sueños que se repiten de manera incesante, sueños que quitan energía y dejan un solo resoplo de lamento. Esos sueños, malditos sueños; inician con la esperanza, terminan con la pared o la realidad de la vida.
Inician con un Ser; entonces ¿Que sucede si ese Ser ahora a muerto? ¿Dichos sueños entonces, mueren también? O es que el nuevo Ser, ¿si será capaz de hacerlos realidad? La Enfermedad y la Conformidad no forman parte de este nuevo Ser; es hora que la “Ardiente Oscuridad”; salga a la luz. ¿Las consecuencias?
Simples; la destrucción TOTAL de los antiguos “valores”; por unos superiores capaces de llenar las expectativas creadas en torno a todos los Seres que rodean en si a la incesante y nunca efímera transformación.
Capaces de por fin cazar al Delfín; de salir del Pozo, de sanar de la Enfermedad y de elevarse en un punto (o muchos tal vez) de la inutilizada humanidad.
Inician con un Ser; entonces ¿Que sucede si ese Ser ahora a muerto? ¿Dichos sueños entonces, mueren también? O es que el nuevo Ser, ¿si será capaz de hacerlos realidad? La Enfermedad y la Conformidad no forman parte de este nuevo Ser; es hora que la “Ardiente Oscuridad”; salga a la luz. ¿Las consecuencias?
Simples; la destrucción TOTAL de los antiguos “valores”; por unos superiores capaces de llenar las expectativas creadas en torno a todos los Seres que rodean en si a la incesante y nunca efímera transformación.
Capaces de por fin cazar al Delfín; de salir del Pozo, de sanar de la Enfermedad y de elevarse en un punto (o muchos tal vez) de la inutilizada humanidad.
lunes, 3 de mayo de 2010
Delicioso miedo...
Dentro de la oscuridad se tantea lo que hay adelante, no existe ni lo conocido ni lo nuevo sin conocer. En la "Ardiente oscuridad " (Vegas) todo se vuelve más sustancioso; interesante.
Pero ante la oscuridad, ante el no saber que se esconde tras esa oscuridad; encontramos el miedo, ese delicioso miedo. Miedo, a quemarse; a ser esa electricidad. Simplemente dejarse perder en el Miedo, dejarse electrocutar...perderse en esa "ardiente oscuridad".
Pero ante la oscuridad, ante el no saber que se esconde tras esa oscuridad; encontramos el miedo, ese delicioso miedo. Miedo, a quemarse; a ser esa electricidad. Simplemente dejarse perder en el Miedo, dejarse electrocutar...perderse en esa "ardiente oscuridad".
domingo, 2 de mayo de 2010
El Fin del Alma...
Y entonces sucumbió el Ideal ante la realidad. ¿El "alma" se desvanece ante el impulso?¡¡Nunca!! Simplemente, se reconoce y se abraza esa naturaleza, se forma parte de un todo, precioso Anarquismo. Maldita civilización que mata el humano de mi ser, de mi sentir y de mi querer.
El humano al desarrollarse socialmente se prohíbe a si mismo ser natural, se regula por medio de la sociedad, se aleja en sí de lo que ha sido. El reconocernos es un pecado, el saberme es un secreto; el fin de mi Alma ha iniciado, dejo de ser humano para volverme en un ser natural, no del todo; puesto que el humano logró que odiemos, que odie nuestro más sutil Ser y sentir.
El humano al desarrollarse socialmente se prohíbe a si mismo ser natural, se regula por medio de la sociedad, se aleja en sí de lo que ha sido. El reconocernos es un pecado, el saberme es un secreto; el fin de mi Alma ha iniciado, dejo de ser humano para volverme en un ser natural, no del todo; puesto que el humano logró que odiemos, que odie nuestro más sutil Ser y sentir.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Una constante aparición y la eterna confusión
Te vas de repente y a lo lejano apareces.
“Pies diminutos y unos ojos color verde marihuana.”
La eterna confusión crea ante sí, la constante aparición.
Un utópico adiós en el corazón.
¡Tremenda quimera olvidar lo que nunca fue!
La existencia de la quimera, hace que su estado sea perfecto.
El tipo utópico se convierte en tipo ideal sin suceder.
La inexistencia convierte en perfección el pensamiento del “pudo ser”
El beso robado nunca llegó pero que debe llegar.
El poema que terminaba tan triste se puede llegar a escribir.
Labios tan bellos, solo como saben en los sueños pueden ser.
No es el significado de que los labios se junten en un “por fin”.
Es la manera en como los míos tocaran los tuyos.
“Pies diminutos y unos ojos color verde marihuana.”
La eterna confusión crea ante sí, la constante aparición.
Un utópico adiós en el corazón.
¡Tremenda quimera olvidar lo que nunca fue!
La existencia de la quimera, hace que su estado sea perfecto.
El tipo utópico se convierte en tipo ideal sin suceder.
La inexistencia convierte en perfección el pensamiento del “pudo ser”
El beso robado nunca llegó pero que debe llegar.
El poema que terminaba tan triste se puede llegar a escribir.
Labios tan bellos, solo como saben en los sueños pueden ser.
No es el significado de que los labios se junten en un “por fin”.
Es la manera en como los míos tocaran los tuyos.
viernes, 19 de marzo de 2010
Patéticamente Humano, Grandioso Humano
¿Quién me ha robado el mes de Abril? Dice incesantemente el genio de Úbeda, que suerte que solo te roben Abril. Y qué pasa si, ¿Te roban Marzo y Abril? Doblemente duro, doblemente trágico, perdida doble.
Precisamente, los deseos, la impertinencia y la vieja pero nunca ausente añoranza, son quienes confabulan con la mente y el universo ¡Ah el Universo..! Ese siempre maldito Universo, que se le dan las armas para que haga lo que no queremos que haga, pero no le dejamos hacer lo que deseamos que suceda. Patéticamente humano.
Ahora como patéticamente humano, quedan los placeres prohibidos por la “moral”, que nunca ha sido un elemento inalienable del patético humano. Los instintos son la moral que, como patéticamente humanos huimos y le tememos.
Es patéticamente humano perder tiempo (Marzo y Abril) por moral, mientras que es loablemente “perder” el tiempo por culpa de una moral natural como el instinto.
Precisamente, los deseos, la impertinencia y la vieja pero nunca ausente añoranza, son quienes confabulan con la mente y el universo ¡Ah el Universo..! Ese siempre maldito Universo, que se le dan las armas para que haga lo que no queremos que haga, pero no le dejamos hacer lo que deseamos que suceda. Patéticamente humano.
Ahora como patéticamente humano, quedan los placeres prohibidos por la “moral”, que nunca ha sido un elemento inalienable del patético humano. Los instintos son la moral que, como patéticamente humanos huimos y le tememos.
Es patéticamente humano perder tiempo (Marzo y Abril) por moral, mientras que es loablemente “perder” el tiempo por culpa de una moral natural como el instinto.
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