Verla llorar por el cielo, verla añorar el aire.
Saberla triste en sus ojos, en su estética.
Así, ella más bella se hacía.
Sus alas rotas despertaban esa pasión.
Despertaban sus alas rotas esa devoción.
La idea de curarla era inevitable.
Ayudarla para poder volar.
Al momento sus alas yo saboreaba.
Saboreaba el dolor que de su cuerpo emanaba.
Sus alas rotas a mi me hacían volar.
Esas alas rotas que tanto se extrañan hoy.
Ella, con sus alas rotas pudo emigrar.
Esas alas rotas que tanto amo, hoy habitan en mi.
miércoles, 27 de febrero de 2013
domingo, 17 de febrero de 2013
La distancia perfecta
Impertinentes son para ti las flores.
Aburrida es la atención regalada.
Incomprensible un par de ojos sobre ti.
Buscas a la justificación para la distancia.
Todo, todo aquello que te irrita te aleja.
Que si se te dice, es ofensa.
Cuando se dijo fue como reclamo.
Si se te busca no respondes.
Todo, todo aquello que te irrita te aleja.
Muchas cosas te alejan de mi.
Hay una cosa que te acerca, por un momento a mi.
Esa situación me convierte en deseado más no amado.
Es la sensación de tu soledad.
La sensación fría de tu inseguridad.
Es la misma distancia la que te acerca a mi.
Aburrida es la atención regalada.
Incomprensible un par de ojos sobre ti.
Buscas a la justificación para la distancia.
Todo, todo aquello que te irrita te aleja.
Que si se te dice, es ofensa.
Cuando se dijo fue como reclamo.
Si se te busca no respondes.
Todo, todo aquello que te irrita te aleja.
Muchas cosas te alejan de mi.
Hay una cosa que te acerca, por un momento a mi.
Esa situación me convierte en deseado más no amado.
Es la sensación de tu soledad.
La sensación fría de tu inseguridad.
Es la misma distancia la que te acerca a mi.
viernes, 7 de diciembre de 2012
martes, 24 de julio de 2012
Ideas Inconclusas
Negándose a posar desnuda para mi; diciéndome que eso no era amor le gustaba ser dolorosamente encantadora. A veces, me recordaba que el engaño y las oportunidades habían sido desaprovechadas contrastadamente perdidas. Que el peligro venía de mi. Ella era una pobre alma triste que, se limitaba a ser encantadora y vivir sin pasión por mi.
Descaradamente pasiva la idea de estar juntos, parece por momentos que se esfuma para volver sobre sí y afirmar que no se ha ido pero que; tampoco está en labor de cooperar.
Dejando un hálito de que todo quedaría irremediablemente inconcluso, sin consumarse ella decidió de una manera cercana; alejarse.
Esa timidez plasmada en su voz, ese cándido color en el recuerdo de sus ojos; en ese lamento en la mirada luego de besar, son elementos para extrañarla aún más.
Entonces, por el momento y desde hace meses desgarradoramente encantadora; torea las ideas de una simbiosis enmarcada dentro del cliché de un amor eterno.
jueves, 5 de julio de 2012
Recordando lo que se viene
Sus ojos tristes, que nada me expresan pero que todo me decían.
Con sus manos inmensamente pequeñas, a veces me las regalaba.
En un momento; el más importante no la hice importante.
Pedir perdón, reconocer el error no basta.
Ella, especial en todo; en sus muecas y en su ausencia.
General, para siempre; con sus besos y su enojo.
Aún después de todo, no cierra la puerta ni la deja abierta.
Algo especial tiene; esos ojos sabor a nostalgia algo me dicen.
A veces en mis besos no cree, mis palabras no mira.
No pude hacerle saber, que en mi pecho sus labios dolían.
A veces, sus manos otra vez creo son mías.
Siempre, siento que para siempre partió ya.
Pero lo único cierto es, sus besos extraño, de sus manos no me canso.
Y por su recuerdo que siempre espero, me mantiene en el desvelo.
domingo, 24 de junio de 2012
Símbolo de tu esencia
Tu escote, tímido y pequeño escote. Asoma con claridad, llama únicamente mi atención. Escondido tras tu bufanda....ese escote....
El único que sin llamar la atención por lo terso de su imagen, magnetizaba la mente y la intención de manera sutil.
Tu mirada, tu cabello eran en su momento un perfecto complemento de un complemento de tu ser. Tu esencia.
Esa esencia que plasmabas en tu escote, en tu mirada dirigida hacia mis ojos ignorando mi objetivo implícitamente brusco.
Esa mueca, un poco obvia que sabiamente coqueteaba, permitía la conexión entre mis ojos y tu esencia.
Esos días, donde el sol era tu esencia. Tu esencia, esa mueca y tu escote me iluminaban. Ese escote, tímido y pequeño escote.
martes, 1 de mayo de 2012
Formas de amar
No dudaba que me quería; a pesar de sus infinitas finitas mentiras sabía que ella lo sentía.
Me miraba con sus ojos color avellana, sabor a chocolate y siempre llenos de culpa.
Con la misma dulzura que ella me miraba, así yo me derretía.
Con sus besos yo sentía que me quería, sentía que yo podía.
Al hacerle el amor, sabia que nuestras almas se fundían, en ella yo creía.
Para ella, nadie más existía; así mismo ella con sus ojos lo decía.
Si, lo se. Ella me amaba, ella me quería.
Lo malo, es que para ese entonces ya entendía que además de las mentiras sus formas de querer también eran infinitas....
Me miraba con sus ojos color avellana, sabor a chocolate y siempre llenos de culpa.
Con la misma dulzura que ella me miraba, así yo me derretía.
Con sus besos yo sentía que me quería, sentía que yo podía.
Al hacerle el amor, sabia que nuestras almas se fundían, en ella yo creía.
Para ella, nadie más existía; así mismo ella con sus ojos lo decía.
Si, lo se. Ella me amaba, ella me quería.
Lo malo, es que para ese entonces ya entendía que además de las mentiras sus formas de querer también eran infinitas....
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