Su corazón otro camino decidió buscar. Conocer nuevos ojos en el atardecer.
No se detuvo, no se dio la vuelta para mi lastima comprender.
No quiero que mañana despierte deseando mi manos.
No deseo que se arrepienta ni que pierda la paciencia.
Que en su camino felicidad encuentre y no deje de rodar.
Que olvide mi nombre y mi rostro.
Que no se arrepienta mañana y que me busque en sus sabanas.
Que no me recuerde, tejiendo sus sueños en las mañanas.
No quiero que vuelva después de una enésima vez de haberla perdido.
No deseo que desee volver para recordarme que la había perdido.
El dolor, uno debe de ser por enésima vez.
No alargarlo a la hora del recuerdo y la desesperación.
Tanto la amé, tanto la amo que no.
No quiero que se arrepienta; para una vez más recordarme que la perdí.
jueves, 29 de marzo de 2012
martes, 3 de enero de 2012
Para otro momento
Recordando celar de ella.
De no lastimar su recuerdo; con otras palabras la pude una vez más; volverla a celar.
Celoso del tiempo soy; que más adelante del aprendizaje se jactará.
Lastimosamente, ella de frente no se encuentra.
A espaldas, detrás incluso de esa puerta quedará.
Lo que ella me dio, para otro momento servirá.
No era para sí misma el hombre que construiría.
¿De qué sirve entonces, tanta alegoría del aprendizaje si hoy los llantos son para lo que se perdió?
Es mi cabeza, mis ojos que lloran; mi pecho que sufre.
Una vez más, se me olvidó también que para ella debía de ser.
Maldito futuro que nada hizo para merecer lo que ella en mi pudo dejar.
Malditas piernas que retroceder hacia adelante nunca supieron.
¿De qué sirve haber aprendido tanto, si ella no lo disfrutará?
Alegoría de la tragedia y manifestación del intempestivo tiempo.
De no lastimar su recuerdo; con otras palabras la pude una vez más; volverla a celar.
Celoso del tiempo soy; que más adelante del aprendizaje se jactará.
Lastimosamente, ella de frente no se encuentra.
A espaldas, detrás incluso de esa puerta quedará.
Lo que ella me dio, para otro momento servirá.
No era para sí misma el hombre que construiría.
¿De qué sirve entonces, tanta alegoría del aprendizaje si hoy los llantos son para lo que se perdió?
Es mi cabeza, mis ojos que lloran; mi pecho que sufre.
Una vez más, se me olvidó también que para ella debía de ser.
Maldito futuro que nada hizo para merecer lo que ella en mi pudo dejar.
Malditas piernas que retroceder hacia adelante nunca supieron.
¿De qué sirve haber aprendido tanto, si ella no lo disfrutará?
Alegoría de la tragedia y manifestación del intempestivo tiempo.
Una deuda
Después de tantas palabras mal logradas.
Después de tantos alaridos exclamados
Y por sobre todo, de tantas quejas regaladas.
Una deuda sentí con ella.
La deuda de regalarle las palabras más celosas de ella.
Sin duda alguna, merecí conocerla.
Pero, sin duda alguna; jamás lo dude.
Debí conocerla antes de conocerla.
Para que así todo aquello que se aprendió.
Fuera, sin duda alguna; en definitiva.
Unica y exclusivamente para ella.
Las enseñanzas quedaron pero ella se fue.
En definitiva, mi dolor no es por su partida.
En definitiva, mi dolor no es haberla conocido.
Sin duda, mi dolor no es haberla dejado.
Mi dolor es no haberla conocido, antes de haberla conocido.
Después de tantos alaridos exclamados
Y por sobre todo, de tantas quejas regaladas.
Una deuda sentí con ella.
La deuda de regalarle las palabras más celosas de ella.
Sin duda alguna, merecí conocerla.
Pero, sin duda alguna; jamás lo dude.
Debí conocerla antes de conocerla.
Para que así todo aquello que se aprendió.
Fuera, sin duda alguna; en definitiva.
Unica y exclusivamente para ella.
Las enseñanzas quedaron pero ella se fue.
En definitiva, mi dolor no es por su partida.
En definitiva, mi dolor no es haberla conocido.
Sin duda, mi dolor no es haberla dejado.
Mi dolor es no haberla conocido, antes de haberla conocido.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Enseñanza
Para callar un beso robado hay que dar.
Ella para sanar, sus ojos me entregaba.
Para dormir, fácil mentir.
Para hacer soñar, solía con sus ojos mentir.
“Y al despertar, el vacio y la soledad te habré regalado ya.”
Sin palabras que decir, durmió a la razón.
Al despertar; vacio, dolor y soledad había regalado ya.
Ella para sanar, sus ojos me entregaba.
Para dormir, fácil mentir.
Para hacer soñar, solía con sus ojos mentir.
“Y al despertar, el vacio y la soledad te habré regalado ya.”
Sin palabras que decir, durmió a la razón.
Al despertar; vacio, dolor y soledad había regalado ya.
martes, 20 de diciembre de 2011
Fantasía
Sabiendo que todo terminó, cabe y merece la pena pensar que lo que está por venir no es más que utópicamente una fantasía. Que estas líneas de ese imaginario forman parte ya.
Permitiéndose saber, la verdad es mentira.
Lo que se hizo, no se llegó a ejecutar y la mentira, en verdad la convertido ya.
Le dio, al fin la importancia que importó para la saciedad.
No se ha de olvidar, es menester recordar; una fantasía trazada en estas líneas está.
El buzón rebosa de palabras; dulces palabras a tu paladar.
El número que transgrede la soberanía a tus ojos ha llegado ya.
La voz seductora, arrulla tus heridas para en el aliento borrarlas.
¿Aún, la conciencia no comprende, una fantasía sueñas en vida?
Fantasía, que en tus sueños como mentira si sabes reconocer; a tu almohada no te quieres acercar.
Epilogalmente sabemos pues, en los sueños lo reconocemos:
No existió amor, solamente entretención.
La llamada que esperas no llegará.
El perdón, en su hábitat no es natural.
Tiempo regalado que no se quiso aprovechar.
Carcajadas a tus espaldas no quisiste aceptar.
Fantasía es pues; no querer soñar para vivir la mentira de despierto poder soñar.
Fantasía es pues; no querer aceptar que de tu elixir no quiso probar.
Fantasía es pues; no querer aceptar que nunca estuvo y por ello, nunca volverá.
Permitiéndose saber, la verdad es mentira.
Lo que se hizo, no se llegó a ejecutar y la mentira, en verdad la convertido ya.
Le dio, al fin la importancia que importó para la saciedad.
No se ha de olvidar, es menester recordar; una fantasía trazada en estas líneas está.
El buzón rebosa de palabras; dulces palabras a tu paladar.
El número que transgrede la soberanía a tus ojos ha llegado ya.
La voz seductora, arrulla tus heridas para en el aliento borrarlas.
¿Aún, la conciencia no comprende, una fantasía sueñas en vida?
Fantasía, que en tus sueños como mentira si sabes reconocer; a tu almohada no te quieres acercar.
Epilogalmente sabemos pues, en los sueños lo reconocemos:
No existió amor, solamente entretención.
La llamada que esperas no llegará.
El perdón, en su hábitat no es natural.
Tiempo regalado que no se quiso aprovechar.
Carcajadas a tus espaldas no quisiste aceptar.
Fantasía es pues; no querer soñar para vivir la mentira de despierto poder soñar.
Fantasía es pues; no querer aceptar que de tu elixir no quiso probar.
Fantasía es pues; no querer aceptar que nunca estuvo y por ello, nunca volverá.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Broma
Unos ojos que ven al elemento de al lado.
Unos ojos que desean a una réplica mejorada.
Como broma hacia tu orgullo tomas lo que está al alcance, mas no te satisface.
Unos ojos burlones que regalan su carne.
Unos ojos burlones que mentiras suman a la cuenta.
Como broma hacia mí, te entretienes con mi dolor y mi padecer.
Una broma pues, para ti fue. Una broma que por un tiempo te entretuvo.
Entonces, una broma fui. Final donde solo tú te ríes.
Ríes, en tu soledad de una broma mal lograda.
La broma no es a mí, no. Tú eres la broma de tu deseo.
La imagen, para t; es de deseo.
Más que una broma de mujer, no lo puedes ser.
Unos ojos que desean a una réplica mejorada.
Como broma hacia tu orgullo tomas lo que está al alcance, mas no te satisface.
Unos ojos burlones que regalan su carne.
Unos ojos burlones que mentiras suman a la cuenta.
Como broma hacia mí, te entretienes con mi dolor y mi padecer.
Una broma pues, para ti fue. Una broma que por un tiempo te entretuvo.
Entonces, una broma fui. Final donde solo tú te ríes.
Ríes, en tu soledad de una broma mal lograda.
La broma no es a mí, no. Tú eres la broma de tu deseo.
La imagen, para t; es de deseo.
Más que una broma de mujer, no lo puedes ser.
martes, 13 de diciembre de 2011
Al umbral
Queriendo sufrir, queriéndose engañar, buscó un poco de mentira para su verdad poder apaciguar, olvido por un momento del pozo es lo que le pudo dejar.
Los días pasan y no se da cuenta, frente a sí se mantiene.
El color gris de su alma resta su importancia.
Aunque si, a ella le sigue sin importar.
En el espejo El, no se mira más
Los días pasan y no se da cuenta, frente a sí se mantiene.
El color gris de su alma resta su importancia.
Aunque si, a ella le sigue sin importar.
En el espejo El, no se mira más
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